Su nombre es Mohammed al-Qiq, tiene 33 años, es periodista y está muriendo en una cárcel del régimen de Israel. No hay ningún proceso legal que avale su detención, por lo que éste comunicador palestino, se encuentra en huelga de hambre desde hace más de 70 días.
Estos son los rostros, de quienes sus historias son ocultadas por las agencias occidentales de noticias. A través del canal Al-Majd, este periodista palestino intentaba darle sonido a sus voces, que le costó la tortura y el encierro.
Centenares de comunicadores y activistas de derechos humanos de todo el mundo, expresaron su solidaridad con él y todos los periodistas palestinos, a través de un documento que fue entregado en Buenos Aires.
Sebastián Salgado, Buenos Aires.
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