• Manifestantes con fotos de Jamal Khashoggi durante una protesta frente al consulado de Arabia Saudí en Estambul, 8 de octubre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 21 de octubre de 2018 8:33
Actualizada: lunes, 22 de octubre de 2018 11:20

Arabia Saudí ha creado un ‘ejército online’ para reprimir a sus críticos y dirigir a la opinión pública contra los periodistas con influencia en el país.

Existe el “trabajo de un ejército de troll (personas que publican mensajes instigadores en plataformas de comunicación en Internet) en Twitter, con orden de atacarlo a él (Jamal Khashoggi) y a otros saudíes influyentes que critican a los líderes del reino”, se lee en un informe publicado el sábado por el diario estadounidense The New York Times.

Estos ataques, indica el reporte, siguen produciéndose en el marco de una campaña —lanzada por Riad en 2010— para boicotear a los activistas saudíes en las redes sociales, como una iniciativa de Saud Al Qahtani, el consejero del príncipe heredero saudí Muhamad bin Salman, quien ha sido despedido por el escándalo del asesinato del periodista Khashoggi.

Para su nueva campaña online contra los críticos, Arabia Saudí ha contratado cientos de cuentas falsas con sede en Riad y las utiliza exclusivamente para monitorizar la actividad de los activistas opositores en Twitter, e impulsar un movimiento de boicot a sus acciones, precisa la nota.

El rotativo revela que los líderes saudíes también han decidido silenciar a los críticos de la campaña de agresión liderada por Riad contra Yemen.

Existe el trabajo de un ejército de troll (personas que publican mensajes instigadores en plataformas de comunicación en Internet) en Twitter, con orden de atacarlo a él (Jamal Khashoggi) y a otros saudíes influyentes que critican a los líderes del reino”, se lee en un informe del diario estadounidense The New York Times.

 

Khashoggi, un prominente e influyente periodista saudí, fue asesinado el pasado día 2 en el consulado saudí en la ciudad turca de Estambul, donde entró para realizar unos trámites, pero nunca salió. Antes de su muerte, conforme a un reporte de The New York Times, el periodista estaba implicado en combatir el abuso online y revelar que el gobernante de facto saudí Muhamad Bin Salman administra mal el país.

Además, el periodista envió en septiembre unos 5000 dólares a Omar Abdulaziz, que estaba creando un ejército de voluntarios, llamadas “abejas electrónicas” para neutralizar los trolls de Arabia Saudí en Twitter.

Tras 18 días de incertidumbre y negando cualquier implicación en la desaparición de Khashoggi, funcionarios saudíes confirmaron el sábado su muerte como consecuencia de una “pelea”; no obstante, las autoridades turcas insisten en que el periodista, crítico de las políticas de los Al Saud, fue asesinado por orden directa de la monarquía saudí.

Para muchos analistas la explicación que ha dado Riad sobre la muerte del periodista es un intento para desvincular a Bin Salman de este crimen, que se suma a su papel en la inhumana guerra contra Yemen y en el inopinado “secuestro” del premier de El Líbano Saad Hariri.

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