En una entrevista con HispanTV, el analista político Guadi Calvo ha afirmado que, en 2020, tras cinco años de resistencia en Yemen, la familia de los Al-Saud reconoció que era imposible doblegar al movimiento popular yemení Ansarolá; por ello, llevó el conflicto a una fase de “niebla de guerra”, degradando la naturaleza de la ofensiva.
Desde 2023, en apoyo al pueblo palestino, el movimiento Ansarolá ha cerrado el estrecho de Bab el-Mandeb e impuesto un bloqueo en el mar Rojo a las embarcaciones relacionadas con los sionistas y sus aliados, reafirmando así su presencia.
Asimismo, Ansarolá le han plantado cara al imperio (Israel, EE.UU. y sus aliados) tras la reciente agresión hacia Irán, ha declarado el analista.
Calvo ha indicado que el movimiento yemení ha derrotado abiertamente no solo a Arabia Saudí, sino también a la coalición, integrada por fuerzas de Colombia, Pakistán, Marruecos y Sudán, además de pilotos sionistas, contratados mediante los petrodólares.
El 13 de julio, las fuerzas saudíes atacaron el Aeropuerto Internacional de Saná, violando un alto el fuego que había durado cuatro años y provocando que las Fuerzas Armadas de Yemen reanudaran sus operaciones de represalia.
En los días siguientes, las Fuerzas Armadas yemeníes atacaron objetivos estratégicos en Arabia Saudí, entre ellos el Aeropuerto Internacional de Abha. El movimiento Ansarolá afirmó que las operaciones constituían una respuesta directa a la continuidad de la agresión militar.
Fuente: HispanTV Noticias
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