• Una sesión pública del Parlamento de Afganistán.
Publicada: sábado, 31 de octubre de 2020 8:56

El Parlamento de Afganistán pide al Gobierno interrumpir las relaciones diplomáticas con Francia en protesta a su apoyo a actos islamofóbicos.

Tras las reacciones generalizadas en Afganistán contra los ultrajes del presidente francés, Emmanuel Macron, hacia el Profeta del Islam, el Hazrat Muhamad (la paz sea con él), un gran número de miembros del Parlamento afgano pidió el viernes la ruptura de las relaciones diplomáticas con París.

El diputado Shah Wazir Tara Jel instó también al presidente Ashraf Qani a expulsar, lo antes posible, al embajador francés de Afganistán y retirar al embajador afgano del país europeo.

Además, advirtió que el hecho de que Macron no se disculpara con la comunidad islámica tendría “consecuencias peligrosas para el Gobierno y el pueblo” galos.

Los parlamentarios llamaron a todos los países islámicos a actuar de manear seria contra el posicionamiento islamófobo de Francia para que nadie se atreva a volver a blasfemar contra las figuras santas de los musulmanes.

 

Macron, en el homenaje realizado el 21 de octubre al profesor Samuel Paty, decapitado por un joven checheno tras mostrar en clase una de las caricaturas publicadas en el mes de septiembre en la revista satírica francesa Charlie Hebdo, dijo que no iba a “renunciar a la publicación de las caricaturas” por qué iría en contra de lo que él entiende por “libertad de expresión”. También urgió a “combatir el separatismo islamista” y a “estructurar el Islam” en Francia.

Posteriormente, las autoridades del país europeo adoptaron una serie de medidas, entre ellas, redadas y el cierre de una mezquita en París, capital francesa. Sin embargo, el presidente galo consideró que no era suficiente y anunció una ley, que se presentará a principios de diciembre, para luchar contra “los separatismos” en el país europeo.

La citada publicación, sumada a la reciente posición del inquilino del Palacio del Elíseo, ha provocado una respuesta unánime de repudio de gran parte de los países musulmanes, entre ellos, Irán, Turquía, Jordania, Kuwait, Paquistán, etc. Precisan que la libertad de expresión no implica en absoluto lanzar “insultos a los valores del Islam y las creencias de los musulmanes”, y advierten que este tipo de mensajes blasfemos son, en realidad, una mayor incitación al odio y al extremismo en el mundo.

msm/ktg/mkh