“En el ámbito geopolítico del Golfo Pérsico, Irán tiene un contrincante estratégico como Arabia Saudí que en las actuales circunstancias busca unas relaciones tensas con Irán incitado por Estados Unidos o hasta por el régimen de Israel”, subrayó el martes el asesor para Asuntos Militares del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el general de división Yahya Rahim Safavi.
Los saudíes, prosiguió, están en contra del aumento de peso geopolítico de Irán en la región, de hecho, insistió, culpabilizan a Irán de sus fracasos en Siria, Irak, El Líbano y Yemen.
En el ámbito geopolítico del Golfo Pérsico, Irán tiene un contrincante estratégico como Arabia Saudí que en las actuales circunstancias busca unas relaciones tensas con Irán incitado por Estados Unidos o hasta por el régimen de Israel”, subrayó el asesor para Asuntos Militares del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el general de división Yahya Rahim Safavi.
Al criticar el comportamiento hostil de las autoridades saudíes hacia Irán, Safavi dijo que Teherán ha actuado con plena moderación y calma con los saudíes.
“Durante los ocho años de la Defensa Sagrada—guerra impuesta por Irak a Irán en 1979—Arabia Saudí y Kuwait eran los dos países que más apoyaron al régimen baasista de Saddam Husein y le ayudaron con miles de millones de dólares que fueron convertidos en misiles y bombas contra el pueblo iraní”, explicó.
En su opinión “Arabia Saudí ha participado prácticamente en la muerte de 200 mil iraníes durante la guerra Irak-Irán”.
“Aunque Riad ha provocado grandes desastres a los peregrinos iraníes que han participado en los rituales del Hach como la tragedia de Mina del año pasado en la que perdieron la vida centenares de iraníes, pero, aun así, Irán ha actuado con moderación, ya que, la paz, seguridad y el poderío del Golfo Pérsico son de Irán y los estadounidenses son conscientes de ello”, apuntó.
Por último, el general Safavi enfatizó la firme voluntad de Irán para extender sus relaciones con los países vecinos limítrofes al Golfo Pérsico como Omán, Kuwait y Catar.
La tensión creció entre Irán y Arabia Saudí después de que éste último rompiera sus relaciones diplomáticas y comerciales con el país persa tras las protestas celebradas frente a las sedes diplomáticas saudíes en Teherán (capital) y Mashad (noreste) en reacción a la ejecución del prominente clérigo chií el sheij Nimr Baqer al-Nimr por orden de Al Saud.
El pasado 6 de enero, el ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, denunció que el régimen saudí, a lo largo de los últimos dos años y medio, ha ido en contra de las medidas tomadas por Irán para contribuir a la restauración de la paz y la unidad en la región.
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