De acuerdo con el informe, los embajadores de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto y el encargado de negocios de la monarquía saudí en Beirut realizaron este sábado una visita sorpresa a la sede de la Cancillería libanesa en donde se reunieron con el ministro de Exteriores, Yebran Basil.
En la cita, los diplomáticos informaron al canciller libanés de la polémica decisión adoptada por sus respectivos países para romper sus relaciones diplomáticas con Doha, así como de las supuestas razones de dicha medida, dice el rotativo, agregando que la reunión tuvo como objetivo forzar a Beirut a adherirse a esta iniciativa anticatarí.
No obstante, el diario asegura, citando a varias fuentes cercanas a la Cancillería, que El Líbano nunca optará por apoyar a un país árabe frente a otro ni se involucrará en disputas regionales entre países del Golfo Pérsico.
Arabia Saudí, Baréin, EAU y Egipto rompieron el 5 de junio sus relaciones diplomáticas con Catar, además, cerraron las fronteras terrestres y bloquearon el espacio aéreo y marítimo a los medios de transporte cataríes. Estos países justificaron las medidas acusando a Doha de apoyar a “organizaciones terroristas”.
Al boicot diplomático se sumaron posteriormente Libia, Maldivas, Mauritania y Comoras; Jordania y Yibuti redujeron el nivel de sus lazos diplomáticos con Doha; Chad, Senegal y Níger llamaron a consultas a sus embajadores en Catar.
Ante la creciente crisis diplomática, Amnistía Internacional (AI) exigió el viernes a los Estados árabes que detengan las medidas “arbitrarias” en contra de Catar, advirtiendo de que tales medidas —expulsión de ciudadanos cataríes— arriesgarían la vida de miles de personas, desunirían familias o impedirían los derechos de paso o educación de los pueblos.
El organismo enfatiza que se golpea otra vez la libertad de expresión en los países árabes del Golfo Pérsico y anuncia que en EAU podrían encarcelar durante 15 años a quienes declaren su simpatía por Catar, la prensa saudí declara tal empatía en internet como un delito y Baréin amenaza a todos los empáticos con Doha con meterlos en prisión por 5 años y una multa económica.
El Gobierno catarí ha rechazado que esté apoyando el terrorismo y advierte de que, con el bloqueo diplomático, Riad y sus aliados tratan de poner a Doha bajo su tutela.
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