• Los marineros forman filas en la cubierta mientras el portaaviones USS Abraham Lincoln, llega a la Estación Aérea Naval de North Island, en San Diego (California), 8 de octubre de 2026.
Publicada: viernes, 30 de octubre de 2026 11:41

EE.UU. expulsa a un marinero del portaviones Abraham Lincoln que intentó suicidarse tras meses de presión psicológica durante la guerra contra Irán.

El diario The New York Times informó el jueves de que la Marina estadounidense ha iniciado el proceso de expulsión de un marinero de 19 años del portaviones Abraham Lincoln, quien se arrojó al mar Arábigo tras sufrir una crisis psicológica durante el prolongado despliegue del buque en medio de la guerra contra Irán.

En lugar de atender a su estado psicológico, las autoridades militares lo acusaron de fingir una enfermedad y de incumplir las normas militares. La medida también podría privarlo de las prestaciones educativas a las que tendría derecho tras abandonar el servicio.

Según el diario, Nicholas McKelvey, marinero de la Marina estadounidense, se lanzó al mar Arábigo desde la cubierta del portaaviones Abraham Lincoln el 3 de agosto, tras pasar 255 días a bordo. El incidente se produjo en medio de una crisis psicológica y de la presión acumulada durante una misión prolongada.

McKelvey cayó al agua desde una altura de unos 20 metros. Tras permanecer aproximadamente 50 minutos en el mar, fue rescatado por la tripulación de un helicóptero y trasladado de nuevo al portaaviones.

El marinero, que habló públicamente por primera vez sobre lo ocurrido y declaró que “Ya no quería seguir allí. Si iba a morir por aquella situación, pues así sería”.

Durante el despliegue, McKelvey trabajaba 12 horas al día bajo el intenso sol en la cubierta de vuelo, donde se encargaba de inspeccionar y preparar los helicópteros. En ese periodo, se perdió el cumpleaños de su hija y la familia de su esposa atravesaba una situación difícil debido a un caso de cáncer.

A ello se sumó la reducción de las raciones de comida por el descenso de las reservas del portaaviones. El corte del servicio de internet a bordo durante las primeras semanas de la guerra y las dificultades para mantener el contacto con sus familiares agravaron aún más su estado psicológico.

Según informó NYT, tras ser rescatado, McKelvey fue trasladado al servicio médico del portaaviones, donde permaneció bajo vigilancia durante un tiempo como medida de prevención del suicidio. Posteriormente, fue trasladado de regreso a Estados Unidos a través de varios países y pasó cuatro días hospitalizado. Al recibir el alta, su médico le recetó un medicamento contra la ansiedad, pero McKelvey se negó a tomarlo.

Pese a estas circunstancias, el 25 de agosto la Marina estadounidense acusó a McKelvey de “simulación” y “ausencia no autorizada”. Posteriormente, este último cargo fue sustituido por el de “abandonar una embarcación saltando al mar”.

Durante la audiencia celebrada el mes pasado, su comandante sostuvo que la conducta de McKelvey había puesto en peligro la vida de toda la tripulación del portaaviones. Finalmente, fue declarado culpable.

 

La Marina estadounidense ha iniciado ahora el proceso para dar de baja a McKelvey bajo la categoría de “licenciamiento general en condiciones honorables”. Según Samantha Larry, esposa del marinero, esta decisión lo privaría de las ayudas educativas previstas en la ley GI Bill, un beneficio que podría haberle permitido financiar sus estudios universitarios.

Larry considera que, en lugar de atender la crisis psicológica de su marido, la Marina lo ha castigado por atravesar esa situación.

“No quieren asumir la responsabilidad de lo que le ocurrió a él ni de lo que les sucedió a otros marineros a bordo del portaaviones. Les preocupa más la imagen que proyectan. No quieren que nadie vea los aspectos desagradables de lo ocurrido”, afirmó.

Ocho intentos de suicidio en el grupo de combate del Lincoln

El caso sale a la luz en un contexto de creciente deterioro de la salud mental entre las tripulaciones de los buques de guerra estadounidenses desplegados en la región, en medio de las prolongadas misiones vinculadas a la guerra contra Irán. 

Según una carta que la Marina estadounidense envió el mes pasado a varios legisladores, durante el prolongado despliegue del grupo de ataque del portaaviones Abraham Lincoln se registraron ocho intentos de suicidio entre sus marineros. Aunque la misiva no mencionaba a McKelvey por su nombre, sí hacía referencia a un marinero que se había arrojado al mar desde el buque.

El USS Abraham Lincoln partió de su base en San Diego el 21 de noviembre y estaba destinado inicialmente al Pacífico, pero posteriormente fue desviado hacia Asia Occidental después de que Estados Unidos y el régimen israelí iniciaran una nueva campaña de agresión no provocada contra Irán el 28 de febrero. La misión del portaviones, inicialmente prevista para concluir en mayo, ha sido prolongada desde entonces.

Dado el prolongado despliegue del portaviones, la tripulación ha presentado varias denuncias sobre problemas con la alimentación, el suministro de agua, la presencia de moho y el mal funcionamiento de las instalaciones de lavandería; todos estos problemas fueron desestimados por el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, quien las calificó de “más noticias falsas”.

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