• Buques están atravesando el estrecho de Bab el-Mandeb, suroeste de Yemen
Publicada: viernes, 25 de septiembre de 2026 13:46

Un miembro del buró político del movimiento popular yemení Ansarolá ha subrayado que Bab el-Mandeb forma parte de la soberanía nacional de Yemen.

“El estrecho de Bab el-Mandeb forma parte de la soberanía nacional de Yemen, y recuperar el control sobre él representa la restauración de una parte de la soberanía sobre un histórico y estratégico paso marítimo yemení. En ningún caso esto implica una amenaza para la navegación internacional ni un ataque contra el flujo del comercio mundial”, ha declarado Mohamed al-Farah, miembro del buró político de Ansarolá, en una publicación en su cuenta de X el jueves.

El alto cargo yemení ha rechazado las versiones de Arabia Saudí sobre una supuesta amenaza a la navegación internacional y ha tachado esas afirmaciones de un intento de internacionalizar la agresión de ese país.

“Todas las narrativas difundidas por el enemigo saudí y los temores que este genera en el mundo en torno a la navegación internacional constituyen un intento de presentar su agresión contra Yemen como un asunto internacional, convirtiendo cualquier respuesta yemení a su agresión y al bloqueo en una amenaza para el mundo entero”, ha precisado el integrante de Ansarolá yemení.

 

Según Al-Farah, “el enemigo saudí se ha acostumbrado a librar guerras y a hacer que el mundo cargue con las consecuencias de sus políticas, como si estas no le concernieran exclusivamente. Cuando se enfrenta a una represalia, convierte esa respuesta en un asunto que concierne a los musulmanes y al mundo entero, convocando a potencias internacionales para que intervengan en su defensa”.

“Afirmamos claramente ante el mundo que nuestras acciones marítimas son específicas y transparentes, y están vinculadas a la navegación del enemigo saudí y de sus buques, en respuesta al bloqueo y la agresión que mantiene contra nuestro país”, ha recalcado.

De igual manera, ha dejado claro que, si Arabia Saudí levanta su bloqueo y pone fin a su agresión, las fuerzas yemeníes no pondrán objeción alguna a sus buques ni a su navegación.

“En cuanto a la navegación internacional y al flujo del comercio mundial, estos no son los objetivos. Por el contrario, el principio que defendemos es proteger la libertad de navegación y garantizar el tránsito de los buques comerciales por las rutas marítimas, sin convertir el mar Rojo y Bab el-Mandeb en un escenario en el que sean atacados países que no participan en la agresión contra Yemen”, ha apostillado.

De acuerdo con el miembro de la oficina política de Ansarolá, “la verdadera amenaza para la navegación internacional proviene de los intentos de militarizar el mar Rojo y de crear alianzas e intervenciones internacionales en las que participan países ajenos a los Estados ribereños del mar Rojo, lo que abre la puerta a ampliar el círculo del conflicto y poner en peligro la seguridad de la navegación, en lugar de protegerla”.

“No queremos que la cuestión de la agresión saudí y el bloqueo impuesto a Yemen se convierta en un pretexto para internacionalizar el mar Rojo y atraer a más potencias extranjeras a la región”, ha puntualizado.

Por último, Al-Farah ha concluido sus declaraciones haciendo hincapié en que “si realmente hay quienes desean proteger la navegación internacional, deben trabajar para poner fin a las causas de la tensión y detener la agresión saudí contra Yemen —ante todo, la ocupación y el bloqueo—, en lugar de intentar proteger el bloqueo e imponerlo al pueblo yemení bajo el pretexto de salvaguardar la navegación internacional”.

Arabia Saudí ha intensificado considerablemente su agresión en las últimas semanas, mientras funcionarios yemeníes informan de cientos de ataques aéreos en distintas partes del país, en un intento de Riad por restablecer en Saná un régimen respaldado por Arabia Saudí.

Los últimos ataques saudíes se producen después de más de una década de guerra y bloqueo contra Yemen, liderados por Arabia Saudí desde 2015, cuando Riad intervino militarmente para restaurar al antiguo régimen.

Las Fuerzas Armadas yemeníes han respondido con una importante contraofensiva a lo largo de la costa del mar Rojo, expulsando a los militantes respaldados por Arabia Saudí de posiciones estratégicas y tomando la ciudad portuaria de Al-Moja antes de avanzar hacia Bab el-Mandeb.

Desde entonces, las fuerzas yemeníes se han apoderado de zonas e islas estratégicas en torno a esta vía marítima, reforzando considerablemente su posición en uno de los puntos de estrangulamiento marítimo más importantes del mundo.

hnb