• El enviado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Yemen, Hans Grundberg.
Publicada: viernes, 14 de febrero de 2025 7:12

El enviado especial de la ONU para Yemen advierte de los posibles efectos negativos de la designación de los Ansarolá como organización terrorista por parte de EE.UU.

“Si bien se buscan aclaraciones sobre la próxima designación por parte de Estados Unidos de Ansarolá como organización terrorista extranjera, es importante que se protejan nuestros esfuerzos para avanzar en el proceso de paz”, declaró el jueves, el enviado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Yemen, Hans Grundberg.

En declaraciones formuladas ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), Grundberg indicó que “Yemen se encuentra en otra coyuntura crítica” y que “las decisiones que se tomen hoy determinarán el curso de su futuro”.

Celebró la reducción de hostilidades tras el alto el fuego en Gaza, la cual provocó la suspensión de los ataques de los yemeníes a buques vinculados a Israel en el mar Rojo y las posiciones de los sionistas en los territorios ocupados.

“Esta tentativa de reducción de hostilidades, junto a la liberación de la tripulación del buque 'Galaxy Leader', es un alivio bienvenido. Debemos aprovechar esta oportunidad como base para una mayor desescalada”, consideró.

El funcionario de la ONU destacó que “la responsabilidad de crear el espacio para una solución mediada no recae únicamente en las partes yemeníes”, puesto que “los interesados regionales e internacionales también comparten el deber de apoyar la diplomacia, la distensión y el diálogo inclusivo”.

“Una paz genuina y duradera debe fomentarse mediante esfuerzos colectivos. Esto requiere determinación y acción coordinada”, añadió.

En el mismo contexto, destacando que algunos piensan que podrían obtener un mejor resultado si se reanudaran las operaciones militares a gran escala, ha manifestado que “eso sería un error para la estabilidad de la región”.

En tal sentido, hizo un llamamiento “a las partes para que se abstengan de adoptar medidas militares y de represalia que podrían conducir a una mayor tensión y correr el riesgo de sumir a Yemen de nuevo en el conflicto”.

“Una solución sostenible a este conflicto todavía es posible. No soy ingenuo: esto no será fácil, requiere compromiso, coraje y acción de todas las partes. Las partes deben comprometerse de buena fe y tomar las medidas necesarias para convertir los compromisos en realidad”, aseguró.

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, designó en enero al movimiento de Ansarolá como una ‘organización terrorista extranjera’.

La medida impone sanciones más duras que las que la administración de Joe Biden había aplicado al grupo en respuesta a las operaciones antisraelíes de Yemen en el mar Rojo.

Ansarolá dijo que la medida de Washington puso al descubierto la enemistad del gobierno estadounidense con el pueblo yemení y ratificó el apoyo estadounidense a los crímenes cometidos por Israel contra la nación palestina.

Tanto Ansarolá como la Cancillería yemení enfatizaron que la medida sólo hará que Saná se comprometa más con su posición de principios de apoyo al hermano pueblo palestino y su justa causa, y con la defensa de Yemen contra cualquiera que se atreva a socavar su soberanía, seguridad y estabilidad.

ayk/tqi