“La retirada de las fuerzas extranjeras aceleraría la solución política”, ha afirmado este viernes Abdulmalik al-Ayri, miembro del equipo negociador del Gobierno de Salvación Nacional de Yemen.
Mediante un mensaje emitido en su cuenta de Twitter, Al-Ayri ha recordado que lo mismo ocurrió en los años sesenta, cuando la retirada de las fuerzas egipcias aceleró la reconciliación nacional.
Además, ha indicado que, si los agresores cargan con la responsabilidad y los gastos, la opción de la guerra no les será rentable.
El funcionario yemení también llamó el martes a la coalición que lidera Arabia Saudí contra Yemen a retirarse de la guerra y no apostar por cambiar la autoridad presidencial en Yemen.
Desde marzo de 2015, Arabia Saudí y sus aliados como los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin llevan a cabo una campaña de bombardeos en Yemen destinada a restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, aliado de Riad.
Entretanto, la ONU anunció el pasado 1 de abril una tregua entre Yemen y la llamada coalición liderada por Riad, según la cual las partes llegaron a un acuerdo para suspender todos los ataques durante dos meses. A pesar de que el acuerdo estipula detener las operaciones militares ofensivas, entre otras condiciones, Arabia Saudí ha violado en reiteradas ocasiones el cese de hostilidades.
Por su parte, el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Yemen, el sueco Hans Grundberg, aseguró el jueves que la tregua en Yemen se cumple, aunque admitió su preocupación por ciertas operaciones militares, particularmente en la provincia de Marib, que pueden ponerla en peligro.
“Por ahora, el acuerdo está manteniéndose en general. Ofrece un momento de respiro para los yemeníes y una posibilidad para buscar la paz”, señaló Grundberg al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).
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