El embajador de Irán en Yemen, Hasan Irlu, perdió la vida el martes tras ser ingresado hace unos días en un hospital en Teherán, la capital iraní, por complicaciones del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.
En una entrevista concedida a la agencia iraní de noticias Fars, publicada este miércoles, el canciller del Gobierno de Salvación Nacional de Yemen dijo que el retraso de la coalición saudí para trasladar el diplomático persa a la República Islámica es la causa del fallecimiento de Irlu.
“No permitirle recibir tratamiento en el extranjero exacerbó los efectos de la enfermedad y se convirtió en principal causa de su muerte”, lamentó el jefe de la diplomacia yemení.
Sharaf puso énfasis en la necesidad de responsabilizar a la llamada coalición saudí y sus partidarios por la tardía cooperación en el regreso del embajador iraní a su país. De hecho, agregó, lo que sucedió para Irlu fue un sabotaje de los protocolos diplomáticos.
“La demora en su salida fue un crimen humano por el cual la coalición saudí-emiratí y los que están detrás de esta coalición deberán rendir cuentas”, señaló.
Sharaf también alabó el papel del embajador persa en fortalecer la solidaridad entre Teherán y Saná. “Fue un punto de inflexión en la interacción diplomática de Yemen con el mundo al establecer la coordinación entre Irán y Yemen en varios foros regionales y globales”, agregó.
Irlu necesitaba atención médica urgente y la Cancillería de Irán realizó varios contactos y consultas con algunos países de la región para facilitar su traslado al país, ya que en Yemen, azotado por la guerra impuesta por la coalición liderada por Arabia Saudí, no existe equipamiento ni situación sanitaria adecuada.
El sábado, el portavoz de la Cancillería iraní, Said Jatibzade, dijo que el traslado de Irlu finalmente se materializó con la ayuda de Irak y lamentó la cooperación inadecuada de ciertos países de la región para el traslado de Irlu al país persa.
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