Según informa la cadena yemení Al-Masirah, el Ejército y el movimiento popular yemení Ansarolá han derribado un dron MQ-1 Predator, fabricado en EE.UU., cuando sobrevolaba la capital de Yemen, Saná, y, según las fuentes, se disponía a perpetrar ataques.
Este tipo de aeronave no tripulada es de las más usadas por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y también una de las más sofisticadas.
Por otra parte, en las últimas semanas, ha aumentado la cantidad de ataques de drones yemeníes: este mismo martes, al menos siete aviones no tripulados (drones) del Ejército yemení bombardearon instalaciones vitales de Arabia Saudí.
Los ataques de hoy suponen, dicen los expertos, una respuesta a la militarización por parte de EE.UU. de la región de Oriente Medio y su “incondicional” apoyo al régimen de los Al Saud y a sus aliados en la campaña militar que lanzaron en marzo de 2015 contra Yemen.
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