Millones de personas en todo Irán conmemoraron el jueves Ashura, el décimo día del mes lunar de Muharram, en el que se recuerda el martirio del Imam Husein (la paz sea con él), cuyo sacrificio en la batalla de Karbala en el año 680 d. C. se ha convertido en un símbolo perdurable de la lucha por la justicia contra la tiranía.
En declaraciones realizadas al margen de las oraciones del mediodía de Ashura en la mezquita Imam Husein en Sahand, provincia de Azerbaiyán Oriental, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, dijo que el martirio del Imam Husein (P) y la sangre pura de los mártires de Karbala “pusieron en marcha un curso de la historia que despierta mentes dormidas día a día y llama a los oprimidos a levantarse contra la opresión”.
El mandatario puso de relieve que es incoherente derramar lágrimas por el Imam mientras se permanece indiferente ante la injusticia, la pobreza y el hambre en la sociedad.
Entretanto, en una publicación en X, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, manifestó que los musulmanes chiíes veneran al Imam Husein (P) como el “Maestro de los Mártires” porque sacrificó todo en las llanuras de Karbala.
Shia Muslims revere Imam Hussein as the Master of Martyrs because he sacrificed everything on the plains of Karbala.
— Seyed Abbas Araghchi (@araghchi) June 25, 2026
Likewise, we will never forget nor forgive the martyrdom of Grand Ayatollah Seyed Ali Khamenei as the Master of Martyrs of the Islamic Revolution of Iran. pic.twitter.com/BaTHFImvbf
“Asimismo, jamás olvidaremos ni perdonaremos el martirio del Gran ayatolá Seyed Ali Jamenei, Maestro de los Mártires de la Revolución Islámica de Irán", escribió.
El ayatolá Seyed Ali Jamenei fue asesinado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra de agresión contra la nación iraní.
En todo Irán, ciudades y pueblos se llenaron de procesiones de luto, mientras millones de devotos vestidos de negro participaban en los rituales tradicionales de Ashura, que incluían golpes rítmicos en el pecho, elegías y la distribución de alimentos votivos, o nazri, a los dolientes y a los necesitados.
Para los musulmanes chiíes, las celebraciones anuales simbolizan la eterna confrontación entre la verdad y la falsedad, y la lucha constante de la humanidad contra la opresión, la causa por la que el Imam Husein (P) dio su vida.
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