• La contaminación del agua se origina cuando una sustancia contaminante se diluye en el agua, sea este con un bajo o alto grado de toxicidad.
Publicada: viernes, 2 de septiembre de 2016 17:58

Un estudio asegura que 323 millones de personas corren riesgo de enfermar por patógenos en los ríos de América Latina, África y Asia.

Unos 323 millones de personas de África, Asia y América Latina podrían contraer enfermedades a causa de la contaminación de las aguas, señala un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA publicado este viernes en Panamá.

Además de las enfermedades mortales que trae consigo, la contaminación del agua amenaza la producción de alimentos y podría dañar a las economías de estos continentes, además de incrementar las desigualdades, señaló el estudio.

No hay duda de que tenemos las herramientas necesarias para atajar este creciente problema. Es tiempo de hacer uso de ellas para combatir lo que se está convirtiendo en una de las más grandes amenazas a la salud y el desarrollo de las personas en todo el mundo, aseguró la investigadora y científica de Naciones Unidas, Jacqueline McGlade.

La contaminación orgánica se debe al exceso de materia biodegradable, que disminuye el oxígeno y afecta uno de cada siete kilómetros de los ríos en estos tres continentes.

La contaminación por salinidad entre severa y moderada afecta a uno de cada diez tramos de ríos. Se debe a que se vierte el agua residual de minas y de irrigación. “Esto hace más difícil todavía a los campesinos pobres para regar sus sembradíos”, dice el informe.

El agua resulta vital para la vida, tanto la de los seres humanos como de las plantas y animales que comparten este punto azul del cosmos, que por ahora, es el único sitio que conocemos apto para habitar.

 

"Ambas están en riesgo si nosotros fallamos en frenar la contaminación", dijo Jacqueline McGlade, investigadora y científica de Naciones Unidas.

No obstante, la experta consideró que es posible comenzar a restaurar los ríos que ya están gravemente contaminados y que aún queda tiempo para evitar que los ríos se contaminen aún más. Es de vital importancia que el mundo se una para combatir esta creciente amenaza, advirtió.

“No hay duda de que tenemos las herramientas necesarias para atajar este creciente problema. Es tiempo de hacer uso de ellas para combatir lo que se está convirtiendo en una de las más grandes amenazas a la salud y el desarrollo de las personas en todo el mundo”, aseguró.

Entre estas herramientas están reducir la producción de contaminación, tratar las aguas residuales antes de que lleguen a los ríos y lagos o reciclar el agua de la irrigación.

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