Todo esto indica que una nueva fase de la resistencia popular ha comenzado ya. EE.UU. tiene que prepararse para lo peor. Se han incrementado recientemente los ataques de la resistencia popular siria contra las bases y las tropas estadounidenses en el este y el noreste de Siria. Las operaciones se centraron en las bases estadounidenses de los campos petroleros de Al-Omar y Conoco.
El Ejército estadounidense reconoció que sus bases están siendo atacadas, y admitió que varios soldados fueron heridos como resultado. En respuesta, lanzó ataques en el este de la provincia de Deir Ezzor, incluida una escuela primaria y casas ubicadas a orillas del río Éufrates, en la ciudad de Al-Mayadin.
Los repetidos ataques contra la presencia estadounidense por parte de la resistencia popular se consideran el comienzo de la expansión de sus operaciones destinadas a provocar mayores pérdidas entre las filas del ejército estadounidense para obligarlo a retirarse de este país.
Bashar Barazi, Damasco.
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