La Cancillería siria condenó enérgicamente en un comunicado el plan de EE.UU. de crear una nueva milicia armada en el noreste del país afirmado que tal medida constituye una flagrante violación a la soberanía e integridad territorial del país árabe. La nota asegura que el Ejército y el pueblo sirios están determinados a poner fin a cualquier forma de presencia estadounidense en el territorio nacional.
El Gobierno sirio estima que la decisión norteamericana se produce en el marco de su política destructiva en la región, destinada a fragmentar los países y aumentar las tensiones, algo que los analistas también creen.
La milicia armada respaldada por Estados Unidos estará compuesta principalmente por tropas lideradas por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), dos milicias integradas principalmente por kurdos.
Se supone que estarán desplegadas en las fronteras de Siria con Turquía e Irak. Turquía considera que ambos grupos son entidades terroristas. Rusia, a su vez, valora que la decisión podría conducir a la división del país árabe.
El Gobierno sirio considera que la decisión estadounidense es una nueva forma de intervención militar encaminada a socavar los esfuerzos para el alcance de una solución política y advierte que tal medida tendrá consecuencias peligrosas para la paz y la seguridad.
Bashar Barazi, Damasco.
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