• Científicos proponen en un nuevo estudio una técnica para localizar la fuente de los ataques epilépticos.
Publicada: viernes, 8 de julio de 2016 9:48

Un estudio revela información valiosa sobre cómo diferentes zonas del cerebro contribuyen a las convulsiones epilépticas.

Imagine que está en un teatro y, de repente, una persona empieza a enviar mensajes de texto a personas del público al azar, interrumpiendo el espectáculo. Pongamos que el teatro es el cerebro y los mensajes son convulsiones epilépticas.

Las actuales técnicas que se utilizan localizan a esos espectadores cuyos teléfonos están sonando, pero lo realmente efectivo sería identificar a la persona que los está enviando. Eso es lo que propone la técnica de un nuevo estudio de la Universidad de Exeter: localizar la fuente de los ataques.

El potencial de esta investigación es excepcional. Le da a los cirujanos información valiosa de cómo las diferentes regiones del cerebro contribuyen a las convulsiones, permitiéndoles predecir el resultado de diferentes estrategias quirúrgicas y un mejor plan de cirugía", indica el profesor John Terry.

El estudio, publicado recientemente en la revista Scientific Report, ha sido dirigido por el doctor y profesor de matemáticas en Exeter Marc Goodfellow y el profesor John Terry, director del Centro EPSRC (Consejo de Investigación de Ciencias Físicas e Ingeniería de Reino Unido, por sus siglas en inglés).

"El potencial de esta investigación es excepcional. Le da a los cirujanos información valiosa de cómo las diferentes regiones del cerebro contribuyen a las convulsiones, permitiéndoles predecir el resultado de diferentes estrategias quirúrgicas y un mejor plan de cirugía", indica Terry.

El nuevo método ayuda a los cirujanos a predecir el resultado de diferentes estrategias quirúrgicas y trazar un mejor plan de cirugía.

 

En la actualidad, las personas con epilepsia son tratadas principalmente a través de medicación. El problema es que los medicamentos contra la epilepsia sólo tienen efecto en un tercio de las personas. En estos casos, los pacientes pueden optar por someterse a una cirugía para eliminar pequeñas áreas del cerebro, lo que podría ayudar a reducir las posibilidades de sufrir convulsiones.

Los cirujanos registran la actividad eléctrica de la superficie del cerebro y estudian los ritmos eléctricos para intentar identificar las regiones cerebrales donde comienzan las convulsiones. Pero el enfoque actual sólo es parcialmente eficaz en el 50 % de las personas con epilepsia.

El nuevo método, que usa avanzados procedimientos de modelos matemáticos, puede ayudar a distinguir con mayor precisión las regiones del cerebro que son la fuente de la actividad convulsiva. "Esta investigación tiene el potencial de mejorar drásticamente las tasas de éxito de la cirugía para aquellos pacientes que lo necesitan", explica Terry.

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