“Los bombardeos unilaterales de Israel contra el territorio sirio y la violación de la soberanía de los países árabes vecinos es motivo de preocupación”, ha afirmado este jueves la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, María Zajarova, durante una rueda de prensa mantenida en la ciudad de Moscú, capital de Rusia.
Zajarova ha añadido que “el último ataque israelí, realizado el pasado 5 de marzo desde el cielo libanés, resultó en la muerte de un soldado sirio y dejó herido a otros 10”.
Ha dicho que “Rusia cree que este tipo de acciones arbitrarias de Israel socavan la seguridad regional y contribuyen a aumentar la tensión” en el Asia Occidental.
Ataques israelíes agravan el conflicto armado sirio
Desde la irrupción de la crisis siria en 2011, el régimen de Tel Aviv alentó más que nadie la destrucción de Siria apoyando omnímodamente a los grupos terroristas que obraban en contra del Gobierno de Damasco.
La intervención israelí en el conflicto armado sirio no se limitó a apoyos logísticos a las bandas extremistas como Frente Al-Nusra (autodenominado Frente Fath Al-Sham), sino, de vez en cuando, lanzó bombardeos contra blancos del Ejército sirio y sus aliados. La mayoría de estos ataques fueron repelidos por las fuerzas sirias.
En múltiples ocasiones, el régimen de Tel Aviv ha lanzado ataques aéreos contra Siria, violando el espacio aéreo de El Líbano, un hecho rechazado y condenado tanto por el Gobierno de Beirut como por el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).
El Gobierno de Damasco denuncia que tales ataques forman parte de las medidas israelíes para contener el avance del Ejército sirio ante los grupos terroristas.
No obstante, y pese al apoyo israelí a las agrupaciones terroristas, el Ejército sirio ha logrado retomar la mayor parte de las zonas de las garras de los extremistas y está llevando a cabo una operación para liberar la provincia norteña de Idlib, considerada el reducto más importante de los grupos armados en el país.
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