• Sistemas de misiles antiaéreos S-400 durante un desfile militar en Moscú, la capital, 7 de mayo de 2017.
Publicada: domingo, 11 de febrero de 2018 11:07
Actualizada: domingo, 11 de febrero de 2018 17:46

Rusia podría vender sistemas de misiles antiaéreos S-400 a Estados Unidos si Washington estuviera interesado, dice Serguéi Chemezov, el director general de la empresa estatal rusa Rostec y una de las personalidades más influyentes en la política de Moscú.

“El S-400 no es un sistema ofensivo, es un sistema defensivo. Podemos venderlo a los estadounidenses si lo desean. Por lo tanto, no hay ningún problema desde el punto de vista estratégico”, dijo Chemezov en una entrevista concedida el sábado al diario estadounidense The Washington Post.

Rusia habla de la venta de sus sistemas antiaéreos en un momento en que EE.UU. tiene su propio sistema llamado Patriot, concebido en los años 60, fabricado a partir de 1976 para usos antiaéreos y distribuido en 1984. 

Varios aliados de Washington han desplegado sistemas de Patriot en sus fronteras. Arabia Saudí y el régimen de Israel son dos de ellos. El Ejército estadounidense anunció que los Patriot llegaron a tener un porcentaje de aciertos del 80 % en Arabia Saudí y un 50 % en Israel. Poco después, estas cifras disminuyeron al 70 y 40 por ciento, respectivamente.

El 7 de abril de 1992, dos expertos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y de la universidad de Tel Aviv (en los territorios ocupados de Palestina) testificaron ante un comité de investigación del Congreso. De acuerdo con sus análisis, el sistema Patriot tenía un porcentaje de aciertos por debajo del 10 %, llegando incluso al cero por ciento.

El viernes, las fuerzas del Ejército yemení y del movimiento popular Ansarolá destruyeron, según varios medios, un sistema de defensa aérea Patriot PAC-3 del Ejército de Arabia Saudí en un ataque de represalia que supone “una contundente victoria para el Ejército y los comités populares” yemeníes desde el inicio de la guerra en 2015.

El S-400 no es un sistema ofensivo, es un sistema defensivo. Podemos venderlo a los estadounidenses si lo desean. Por lo tanto, no hay ningún problema desde el punto de vista estratégico”, dice Serguéi Chemezov, el director general de la empresa estatal rusa Rostec.

 

Al ser preguntado sobre la razón de la venta de los sistemas antiaéreos a Turquía, el director general de Rostec reiteró que vender S-400 a un miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no arriesgará la seguridad de Rusia.

A finales de diciembre, Rusia y Turquía firmaron un contrato de préstamo sobre el suministro del S-400. Las dos partes acordaron la entrega de los sistemas en septiembre. Las Fuerzas Armadas rusas han estado utilizando los sistemas S-400 desde 2007.

“Por el contrario, si un país es capaz de garantizar la seguridad de su espacio aéreo, se siente más estable y seguro. Y aquellos que tienen la intención de atacar a este país lo pensarán dos veces”, explicó Chemezov.

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