La fuerte lluvia que azotó Montevideo a lo largo de toda la jornada no ha sido impedimento para que miles de uruguayos acompañen la movilización más grande del país.
Desde hace ya 24 años, el silencio como símbolo, se apodera de una sociedad que exige saber donde están los restos de los desaparecidos, producto de la dictadura militar.
Algunos de los presentes nos expresan sus sentimientos de angustia por la falta de respuestas.
En Uruguay son 196 los desaparecidos y sus familias exigen respuestas.
La marcha del silencio es una demostración de solidaridad con todos los uruguayos que han sufrido el terrorismo de estado.
Esta movilización se ha convertido en un símbolo de la lucha de los derechos humanos y ha tenido sus réplicas en ciudades importantes tales como Santiago de Chile, Buenos Aires, Madrid y París.
Alejandro Obaldía, Montevideo
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