Este nuevo refugio para la protección y rescate de anfibios fue abierto a orillas de la cuenca del canal de Panamá, para rescatar a las especies silvestres más vulnerables, que se encuentran amenazadas por un hongo mortal.
Para mantenerlas se procura un cuidado estricto y se simula su ambiente natural. Y para ello se producen internamente sus alimentos, que van desde grillos hasta moscas. En el laboratorio son colocadas las parejas que permanecen unidas hasta por 3 meses bajo el cuidado de científicos y voluntarios.
Claudia Figueroa, Ciudad de Panamá.
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