• El canciller iraní, Seyed Abás Araqchi (izq.), junto a otros miembros de la delegación, participa en la 81.ª sesión de la AGNU, 22 de septiembre de 2026. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 1 de octubre de 2026 17:05

Irán ha negado que una supuesta orden de EE.UU. habría obligado a su canciller a abandonar la Asamblea General de la ONU en Nueva York antes de lo previsto.

En un mensaje publicado este jueves en la red social X, la Misión de Irán ante la ONU en Nueva York ha desmentido el reporte de Axios, que alegaba que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, había considerado que el canciller iraní y su equipo habían “excedido su tiempo de permanencia” y les había ordenado el lunes abandonar Nueva York de inmediato, tras los escasos avances logrados en las reuniones entre la delegación iraní y los mediadores cataríes.

“La delegación iraní abandonó Nueva York el lunes por la noche, conforme al calendario previsto, que ya había sido comunicado de antemano al Departamento de Estado de EE.UU. el 17 de septiembre”, ha subrayado.

“Al no haber logrado ningún resultado, el Departamento de Estado ha recurrido a difundir información infundada y carente de valor”, ha destacado la Misión iraní.

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, pronunció el 24 de septiembre un contundente discurso ante la 81.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) y regresó a Teherán la noche del sábado.

 

Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, permaneció en la ciudad estadounidense, donde habló con los medios de comunicación, mantuvo amplios intercambios con miembros de la comunidad de expertos y celebró numerosas reuniones con funcionarios de distintos países y de la ONU.

El jefe de la diplomacia iraní también mantuvo conversaciones con mediadores que intentan reencauzar las negociaciones entre Teherán y Washington, mientras la guerra ilegal de EE.UU. e Israel contra Irán entra en su octavo mes, en medio de las acciones de provocación de Estados Unidos en la región y su rechazo a la vía diplomática.

Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron el 28 de febrero su guerra de agresión ilegal y no provocada contra Irán. En el marco de esta ofensiva, asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, junto con altos mandos militares.

Cuarenta días después, el 8 de abril, los agresores se vieron obligados a aceptar un alto el fuego ante la resistencia iraní, sus exitosas y decisivas operaciones de represalia y su firme control sobre el estrecho de Ormuz.

En julio, EE.UU. llevó a cabo varias oleadas de ataques aéreos mortíferos contra Irán e impuso un bloqueo naval al país, en violación del memorando de entendimiento (MdE) de Islamabad con la República Islámica, firmado el 17 de junio para poner fin a la guerra.

En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron devastadores ataques contra objetivos estratégicos estadounidenses en Asia Occidental y declararon cerrado el estrecho de Ormuz a todo tipo de tráfico.

Mientras tanto, Washington rechazó una propuesta presentada por Teherán en Nueva York para reanudar rápidamente el MdE.

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