• El portavoz de la Cancillería iraní habla con los periodistas en Lamerd, mientras en una pared se observan las huellas del ataque estadounidense-israelí.
Publicada: lunes, 14 de septiembre de 2026 1:45

El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baqai, ha subrayado que EE.UU. probó misiles de racimo de Lockheed contra civiles iraníes.

Baqai, en declaraciones realizadas el domingo durante su visita a la ciudad sureña de Lamerd, afirmó que las cicatrices del ataque con misiles perpetrado por Washington el 1 de marzo contra esta localidad siguen visibles en sus muros, sus calles y en los cuerpos de las familias que perdieron a sus seres queridos.

Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Lamerd aún conserva “numerosas huellas y señales” de lo que calificó como un crimen de guerra estadounidense.

El vocero de la Diplomacia iraní puso de manifiesto quee el ataque fue ejecutado con cuatro misiles de racimo de Lockheed Martin, cada uno de ellos equipado con 180 000 fragmentos de metralla, y utilizados por primera vez en combate sobre el cielo iraní.

Veinte habitantes de Lamerd y un ciudadano afgano invitado murieron en las explosiones, precisó.

A su llegada a la ciudad, el portavoz rindió homenaje a las víctimas en sus tumbas, ubicadas en el Jardín de los Mártires de Lamerd. Esa misma noche, en la plaza central, él y los residentes locales recitaron lo que describió como “23 grandes nombres” incorporados ahora a la lista nacional de mártires en el camino de la independencia y la dignidad.

“Estos nombres, junto con la inmensa multitud de mártires, forman ahora parte del legado imperecedero de la nación iraní y constituyen una base para nuestra fuerza y unidad nacional”, escribió Baqai.

 

El portavoz indicó además que otros 180 residentes resultaron heridos por los fragmentos de los misiles. Seis meses después, varios niños y niñas de Lamerd, junto con sus familias, continúan viviendo con discapacidades y fuertes dolores. Añadió que perdigones de tungsteno de los misiles estadounidenses de ataque de precisión (PrSM, por sus siglas en inglés) permanecen alojados en los cuerpos de algunos menores.

El diplomático calificó el ataque como un experimento deliberado contra civiles por parte de un agresor que afirma defender los derechos humanos.

Asimismo, aseveró que Irán recopilará testimonios, historiales médicos y pruebas físicas para utilizarlos en foros internacionales contra quienes ordenaron, ejecutaron y facilitaron el ataque.

“Documentar no consiste únicamente en registrar el pasado; significa confiar la verdad a las pruebas antes de que el polvo de la distorsión y el olvido se deposite sobre ella”, afirmó.

Baqai insistió en que cada martirio ocurrido en Lamerd debe ser narrado, cada testigo escuchado y cada herida registrada. Las heridas de un crimen de esta naturaleza, recalcó, nunca sanarán por completo. Deben quedar consignadas en la memoria, las pruebas y la justicia, como una vergüenza permanente para quienes intentaron compensar su propia derrota atacando una ciudad civil.

hnb