• Ebrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní.
Publicada: jueves, 3 de septiembre de 2026 16:52

El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní ha afirmado que el estrecho de Ormuz no se abrirá sin la voluntad de Irán.

“Hemos reiterado en numerosas ocasiones que el estrecho de Ormuz no se abrirá sin la voluntad de la República Islámica de Irán, y esto es completamente evidente”, ha destacado este jueves el parlamentario iraní Ebrahim Azizi.

En cuanto a los esfuerzos de Estados Unidos por reabrir el estrecho, ha señalado que los enemigos del país persa, quienes solían campar a sus anchas en la región, “ahora se han retirado hasta 500 millas” y añoran aquellos días.

Según el presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, los enemigos de la República Islámica “recurren a acciones hostiles porque son incapaces de romper el bloqueo” de esta vía marítima.

“El enemigo ha recibido sus golpes más letales precisamente en los puntos donde intentó golpear”, ha afirmado, puntualizando que esto demuestra que la República Islámica de Irán está mostrando a los estadounidenses su capacidad para hacer efectivas sus advertencias.

“La situación en la región ha cambiado de tal manera que el poder de la República Islámica de Irán ha quedado completamente de manifiesto para el enemigo”, ha enfatizado Azizi.

 

Irán cerró el estrecho de Ormuz tras el inicio de la última oleada de agresión no provocada de Estados Unidos e Israel contra el país, el 28 de febrero.

Teherán comenzó a aplicar controles mucho más estrictos después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el 13 de abril la continuación de un bloqueo naval ilegal contra buques y puertos iraníes, en violación de los términos del alto el fuego que él mismo había anunciado unilateralmente a comienzos de ese mes.

En medio de estos acontecimientos, Irán introdujo la PGSA (Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico) como un nuevo mecanismo institucional para regular y supervisar el tráfico de embarcaciones a través del estrecho de Ormuz.

Teherán ha condicionado la reapertura de esta vía marítima al cumplimiento de una serie de requisitos, entre ellos, el levantamiento completo del bloqueo naval y económico ilegal de EE. UU. contra la República Islámica, el cese duradero de la agresión en todos los frentes, incluido el Líbano, y el esclarecimiento de la situación relacionada con el bloqueo contra Yemen.

Recientemente, Irán y Omán, los dos Estados ribereños del estrecho, acordaron un arreglo temporal para el tránsito por esta vía, pero la República Islámica insiste en que su aplicación sigue condicionada a que Washington cumpla sus compromisos.

arz/hnb