Según ha comunicado la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el buque intentaba atravesar una ruta ilegal al sur del estrecho de Ormuz cuando se produjo el incidente, que provocó varios incendios y dejó al petrolero completamente detenido.
El CGRI ha vuelto a advertir sobre las consecuencias para los buques que incumplan las normas de seguridad establecidas para el tránsito por el estrecho de Ormuz.
“La Armada del CGRI advierte nuevamente que el destino de los buques que infrinjan las normas de seguridad del estrecho de Ormuz no será otro que este”, ha alertado.
También ha subrayado que el cumplimiento de las normas comunicadas por la Armada del CGRI para el tránsito marítimo es obligatorio.
“Las compañías navieras no deben dejarse engañar por las provocaciones del Ejército estadounidense y no deben exponer innecesariamente sus bienes y la vida de las tripulaciones de sus buques a la destrucción”, se lee en el comunicado.
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