Publicada: martes, 25 de agosto de 2026 23:18

El vicecanciller iraní Kazem Qaribabadi destacó a Irán y Omán como únicos países ribereños de Ormuz y afirmó que la situación actual obedece al “estado de guerra”.

El viceministro de Asuntos Jurídicos e Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Qaribabadi, ha dado a conocer en una entrevista televisada este martes por la noche los detalles del acuerdo entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz y las condiciones para su reapertura.

En primer lugar, el titular iraní ha dejado en claro que “el estrecho de Ormuz no tiene más que dos países ribereños: la República Islámica de Irán y el Sultanato de Omán”.

Qaribabadi ha puesto de relieve que Irán continúa en “situación de guerra” y que el reciente entendimiento con Omán para regular el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz no significa que este paso estratégico vaya a ser reabierto de inmediato.

El acuerdo entre Irán y Omán no equivale a la reapertura del estrecho de Ormuz”, ha acentuado el vicecanciller y subrayado que “el estrecho no se reabrirá mañana”.

Lo que ambos países han acordado —ha agregado Qaribabadi— es una nueva ruta con carácter temporal.

Ha indicado que, antes de las recientes guerras de Estados Unidos e Israel contra Irán, Teherán no tenía una preocupación especial por el estrecho, pero que tras el conflicto de 40 días (iniciado en febrero), la atención estratégica del país se centró en esta vía marítima.

“El estrecho de Ormuz es ahora una cuestión de seguridad nacional para Irán y debemos realizar cambios fundamentales en las rutas de entrada y salida”, ha sostenido.

 

De acuerdo con el entendimiento entre Teherán y Mascate, la ruta de entrada al Golfo Pérsico pasará por aguas territoriales iraníes, mientras que la ruta de salida utilizará las aguas territoriales omaníes. El esquema contempla además el tránsito de buques por aguas iraníes en ambas rutas.

Qaribabadi ha comparado la nueva configuración con “una autopista de doble sentido”, con una anchura total aproximada de siete millas y ha remarcado que Irán y Omán deberán negociar durante un período de entre 30 y 60 días para establecer una ruta permanente que sustituya al anterior sistema de tráfico marítimo.

Asimismo, ha señalado que la ruta meridional del estrecho establecida ilegalmente por Estados Unidos permanecerá cerrada y ha comunicado que Omán ha aceptado esta medida, la cual será comunicada a la Organización Marítima Internacional (OMI).

Qaribabadi ha aclarado que, si no se cumplen las condiciones planteadas por Irán, el cierre del estrecho de Ormuz continuará.

A continuación, ha precisado que las condiciones para una reapertura incluyen el levantamiento completo del bloqueo económico, el establecimiento de un fin sostenible de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, y la resolución de la situación del bloqueo contra Yemen.

“La reapertura del estrecho de Ormuz está condicionada al levantamiento completo del bloqueo económico y al fin permanente de la guerra en todos los frentes”, ha recalcado.

Irán a Trump: Si han desminado Ormuz, ¿por qué no pasan los barcos?

Por otro lado, Qaribabadi también ha rechazado las afirmaciones estadounidenses sobre supuestas operaciones de desminado en el estrecho de Ormuz y ha calificado estas informaciones de “un espectáculo vacío para engañar a la opinión pública”.

“Si Estados Unidos realmente ha llevado a cabo operaciones de desminado, ¿por qué ningún buque puede atravesar todavía el estrecho de Ormuz?”, ha cuestionado.

A su juicio, las declaraciones de Washington no reflejan la situación sobre el terreno y forman parte de una estrategia propagandística. “Estas afirmaciones no son más que una mentira propagandística”, ha concluido.

Estados Unidos, junto a Israel, atacó a Irán el 28 de febrero. Tras cuarenta días de enfrentamientos, Washington solicitó una tregua para negociaciones. Se logró un memorando de entendimiento el 17 de junio.  

Pasados unos días, Estados Unidos retomó sus ataques contra Irán y estableció una ruta paralela en Ormuz, en violación del memorando; Irán respondió no solo en el plano militar sino con una baza estratégica: el cierre del estrecho de Ormuz, poniendo en riesgo el suministro enérgetico de Occidente.

ncl/msm