• El representante permanente adjunto de Irán ante Naciones Unidas, Qolamhosein Darzi.
Publicada: viernes, 14 de agosto de 2026 3:23

El representante iraní en la ONU denuncia que EE.UU. acusa a la República Islámica de desestabilizar Yemen para “desviar la atención de sus acciones ilegales”.

En una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y al presidente rotatorio del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), el embajador Qolamhosein Darzi, representante adjunto de Irán ante Naciones Unidas, tildó de “infundadas y carentes de toda evidencia” las declaraciones del representante estadounidense durante la sesión del jueves sobre la situación en Yemen.

“Rechazo categóricamente la afirmación de que Irán desestabiliza Yemen o que los vuelos comerciales a Saná se utilizan para transportar fuerzas o equipo militar en violación de la resolución 2216”, escribió Darzi en la misiva.

El diplomático iraní calificó las acusaciones como “un intento hipócrita de Estados Unidos por desviar la atención de sus acciones ilegales y eludir su responsabilidad por sus medidas desestabilizadoras en Yemen y en toda la región”.

Darzi también subrayó que “los vuelos recientes de Irán con destino a Saná han tenido carácter humanitario” y recordó que “el cierre prolongado y las severas restricciones impuestas al aeropuerto internacional de Saná, junto con el bloqueo, han provocado las consecuencias humanitarias más devastadoras para el pueblo yemení”.

“Desde la suspensión de vuelos comerciales regulares en 2016, millones de yemeníes han sido privados de su derecho fundamental a la libertad de movimiento y al acceso a servicios esenciales, incluido el tratamiento médico vital en el extranjero, oportunidades educativas y laborales, la reunificación familiar y la recepción de ayuda humanitaria”, agregó.

El representante iraní enfatizó que “cualquier intento de presentar la ayuda humanitaria destinada a aliviar estas devastadoras consecuencias como una acción desestabilizadora es, a la vez, fácticamente incorrecto y moral y legalmente indefendible”.

 

La carta también arremete contra el papel de Washington en el conflicto yemení. “Es muy revelador que el mismo régimen cuyas acciones han socavado repetidamente la paz, violado la soberanía de Yemen y recurrido al uso ilegal de la fuerza, ahora pretenda acusar a Irán de desestabilizar Yemen”, sostiene el texto.

Darzi recordó que “las acciones militares de Estados Unidos contra Yemen en marzo de 2025 violaron la soberanía e integridad territorial de Yemen, en contra de la Carta de la ONU y las resoluciones del Consejo de Seguridad, y contribuyeron a crear más obstáculos para el proceso político facilitado por la ONU”.

Irán reiteró su respeto por “la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de Yemen” y afirmó que “la paz sostenible en Yemen no se logrará mediante la escalada militar, la presión o la coerción, ni mediante la exclusión de las partes yemeníes”.

La misiva concluye instando al Consejo de Seguridad a “rechazar los intentos de instrumentalizar el Consejo en pos de objetivos políticos de algunos miembros” y a “centrarse en abordar el sufrimiento humano del pueblo yemení y apoyar un proceso de paz genuinamente yemení, liderado por yemeníes”.

El conflicto se remonta a marzo de 2015, cuando Arabia Saudí y sus aliados impusieron un bloqueo a Yemen y lanzaron una guerra a gran escala con apoyo militar, político y logístico de Estados Unidos y potencias occidentales. Decenas de miles de yemeníes han muerto, pero Riad no ha conseguido su objetivo principal: reinstaurar un régimen títere alineado con sus intereses.

El 20 de julio, el gobierno de Saná declaró un bloqueo marítimo contra Arabia Saudí, en reacción al asedio injusto y opresivo de Riad sobre Yemen desde hace casi 12 años.

Yemen responsabiliza a Arabia Saudí de las consecuencias de cualquier nueva escalada de violencia y sostiene que Riad no tiene otra opción que levantar el bloqueo impuesto al pueblo yemení. Asimismo, exige al reino saudí que ponga fin a su agresión ilegal contra Yemen y respete los derechos legítimos del pueblo yemení.

ncl