“La República Islámica de Irán condena en los términos más enérgicos estas graves, continuas y crecientes acciones de agresión por parte de Estados Unidos, así como los ataques deliberados contra infraestructuras civiles, que han causado víctimas y la muerte de civiles”, ha afirmado el embajador iraní ante las Naciones Unidas, Amir Said Iravani, en una carta dirigida al Consejo de Seguridad y al secretario general de la ONU.
Iravani ha denunciado que las agresiones estadounidenses constituyen una violación flagrante del artículo 2, párrafo 4, de la Carta de las Naciones Unidas, así como de los principios fundamentales de soberanía e integridad territorial y de la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza. “Los reiterados ataques contra bienes e instalaciones civiles, en particular las redes vitales de transporte y ferroviarias, constituyen un crimen de guerra”, ha agregado.
Según el embajador iraní, las acciones militares de Estados Unidos desde comienzos de julio de 2026 han dejado más de 400 heridos y, hasta las 06:30 horas de este viernes, han provocado la muerte de 43 ciudadanos iraníes.
“Las cifras confirmadas muestran que entre las víctimas mortales hay tres mujeres y un niño, mientras que 22 mujeres y nueve niños pequeños resultaron heridos. En la actualidad, 47 personas permanecen hospitalizadas en estado crítico”, ha indicado.
Iravani ha señalado que, entre el jueves y el viernes, Estados Unidos llevó a cabo una serie de ataques a gran escala contra varios puntos de Hormozgán (sur), causando víctimas civiles y destruyendo infraestructuras esenciales.
Ha afirmado que los bombardeos afectaron las rutas entre Bandar Abás, Lar y Bandar Jamir, además de la estación ferroviaria de Bandar Abás, provocando daños materiales, interrupciones en el transporte y graves consecuencias para la población civil.
El diplomático iraní ha advertido que estos ataques contra bienes e instalaciones civiles constituyen una violación del derecho internacional humanitario y han afectado las actividades comerciales, los medios de vida de la población y las labores de rescate.
“Estados Unidos tiene plena responsabilidad internacional por la pérdida de vidas, las lesiones causadas, la destrucción de infraestructuras, los daños al medio ambiente y todas las consecuencias derivadas de sus actos internacionalmente ilícitos”, ha aseverado.
Asimismo, ha instado al Consejo de Seguridad de la ONU a cumplir de inmediato con su responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales, conforme a la Carta de las Naciones Unidas, adoptando medidas urgentes y eficaces para poner fin a la agresión de Estados Unidos y garantizar la rendición de cuentas por las graves violaciones cometidas por ese país.
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