El mensaje de agradecimiento del ayatolá Seyed Moytaba Jamenei fue transmitido este martes por el hoyatolislam Seyed Mostafa Jamenei, hijo mayor del Líder mártir, durante una ceremonia conmemorativa celebrada en Teherán.
En su intervención, el hoyatolislam Jamenei expresó sus condolencias a la Umma (comunidad islámica), al pueblo iraní y al Imam Mahdi (que Dios apresure su noble reaparición), y calificó la pérdida como una gran tragedia que exige paciencia y firmeza.
Citando la aleya coránica: “Anuncia buenas nuevas a los pacientes”, afirmó que la paciencia consiste en soportar la tragedia mientras se persevera con firmeza en el “camino recto” hasta alcanzar el objetivo final.
Subrayó que la paciencia “no es en absoluto incompatible con la venganza y con la confrontación contra los malhechores del mundo que participaron en estos grandes crímenes”.
Miles de personas se congregaron en la Gran Mosalá de Teherán para asistir a la ceremonia conmemorativa en honor del Líder mártir.
El acto estuvo celebrado por su hijo y actual Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei.
Altos funcionarios civiles y militares, entre ellos el presidente Masud Pezeshkian, así como embajadores y diplomáticos extranjeros, también participaron en la ceremonia.
Los otros tres hijos del Líder mártir, el ayatolá Seyed Ali Jamenei asistieron igualmente al acto.
La ceremonia tuvo lugar cinco días después de que el Líder mártir fuera sepultado en el santuario sagrado del Imam Reza (P), en su ciudad natal de Mashad, en el noreste de Irán.
El entierro se produjo tras cinco días de multitudinarias ceremonias fúnebres celebradas en Teherán, la ciudad santa de Qom y diversas ciudades de Irak, donde millones de personas rindieron homenaje al ayatolá Jamenei, un respetado clérigo y fuente de emulación religiosa (marya al-taqlid) para musulmanes de todo el mundo.
El ayatolá Jamenei fue asesinado el 28 de febrero junto con cuatro miembros de su familia y altos mandos militares en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos y el régimen israelí contra su oficina en el centro de Teherán.
Su martirio provocó una profunda conmoción tanto dentro como fuera de Irán y desencadenó una amplia respuesta militar iraní contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región.
El Líder mártir asumió el cargo en junio de 1989, tras el fallecimiento del fundador de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ruholá Jomeini, después de un período de enfermedad.
hnb
