“El ‘martirio del Imam Jamenei, guía supremo de la Revolución’, es para los iraníes un símbolo de la continuidad y la profundidad de la enemistad de Estados Unidos con el pueblo iraní, así como un símbolo permanente de la firmeza y la resistencia frente a la hostilidad estadounidense”, escribió el jueves el vicecanciller iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, en su cuenta de X.
Asimismo, señaló que el 12 de julio recuerda un “crimen” en el que Estados Unidos causó la muerte de 290 personas inocentes, incluidos 66 niños.
Añadió que este hecho no será borrado de la memoria del pueblo iraní y afirmó que, tras el derribo del avión, comenzó lo que describió como una “segunda fase del crimen”, marcada por la negación de responsabilidades, la ausencia de una disculpa oficial y la concesión de una medalla al comandante del buque implicado.
El funcionario iraní también indicó que, en estos días, junto a las víctimas del vuelo 655, el pueblo iraní recuerda el nombre de su “líder mártir”.
El vuelo 655 de Iran Air, un Airbus A300, con 290 personas a bordo, entre ellos 66 niños y 53 mujeres, cayó el 3 de julio de 1988 en aguas territoriales de Irán, en el Golfo Pérsico, después de que un misil disparado desde el crucero estadounidense Vincennes impactara contra su fuselaje mientras cubría la ruta entre Teherán y Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
La Armada estadounidense afirmó que confundió el avión comercial 655 con un cazabombardero F-14 iraní —a pesar de tener equipos de combate y sistemas de radar de última generación en ese momento—.
Washington nunca pidió disculpas por lo sucedido e incluso concedió la medalla de honor al capitán del barco, el general William C. Rogers.
Investigaciones posteriores de la revista Newsweek revelaron que el Gobierno estadounidense encubrió muchos hechos de la investigación. El capitán del barco admitió en 1992 que estaban navegando por aguas territoriales de Irán, lo cual desmiente la versión oficial de que eran aguas internacionales.
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