El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, mantuvieron este jueves una conversación telefónica en la que abordaron los últimos acontecimientos relacionados con el reciente acuerdo y los próximos desarrollos, así como el estado de las relaciones bilaterales y las vías para ampliar la cooperación conjunta en distintos ámbitos.
El presidente iraní expresó su sincero agradecimiento por los esfuerzos responsables, solidarios y comprometidos del Gobierno de Pakistán en el proceso de reducción de tensiones y en la promoción de iniciativas diplomáticas, y agradeció el papel constructivo y la cooperación de Shehbaz Sharif, del general Asim Munir, comandante del Ejército de Pakistán, y de Syed Mohsin Naqvi, ministro del Interior, en el proceso de mediación y facilitación de los diálogos que condujeron a la consecución de un acuerdo inicial para el fin de la guerra.
Pezeshkian subrayó que este enfoque, basado en la buena voluntad, la fraternidad islámica y la responsabilidad regional por parte de las autoridades pakistaníes, constituye una valiosa muestra de solidaridad y cooperación entre ambos pueblos.
Asimismo, afirmó que los esfuerzos sinceros y decididos del Gobierno y del pueblo de Pakistán en este momento crítico quedarán grabados en la memoria histórica del pueblo iraní, y que la República Islámica de Irán siempre los recordará con gratitud.
El mandatario iraní expresó además su esperanza de que el acuerdo alcanzado contribuya a la consolidación de la paz, a la reducción de tensiones y al inicio de una nueva etapa de cooperación regional orientada a los intereses de los pueblos de la región.
Por su parte, el primer ministro de Pakistán celebró la consecución del reciente acuerdo, firmado por las autoridades competentes de la República Islámica de Irán, Estados Unidos y Pakistán, y lo calificó como un paso importante hacia el fortalecimiento de la estabilidad y la seguridad regionales.
Shehbaz Sharif elogió la paciencia, la resiliencia y el enfoque racional y prudente de las autoridades y del pueblo iraní durante el proceso de negociaciones, y afirmó que la República Islámica de Irán y Pakistán no son únicamente países vecinos, sino dos pueblos amigos, hermanos y unidos por profundos lazos históricos, culturales y religiosos.
El primer ministro añadió que el Gobierno de Pakistán actuó con sinceridad, buena voluntad y sentido de responsabilidad en el proceso de mediación y acercamiento de posiciones, y que continuará con este mismo compromiso en las siguientes etapas de las negociaciones y conversaciones.
Sharif subrayó asimismo que la continuidad de la implementación del acuerdo puede generar importantes logros para la paz, la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad de la región, además de crear condiciones más favorables para la expansión de la cooperación económica y regional.
Finalmente, destacó el amplio potencial de cooperación entre Teherán e Islamabad y reiteró el interés de su país en profundizar y ampliar las relaciones bilaterales en los ámbitos de la ciencia y la tecnología, la industria, la agricultura, el comercio, la economía y otros sectores de interés común.
Durante la conversación telefónica, ambos mandatarios reafirmaron la continuidad de las consultas, el fortalecimiento de la cooperación bilateral y el aprovechamiento de todas las capacidades disponibles para elevar el nivel de las relaciones estratégicas entre la República Islámica de Irán y Pakistán.
El presidente iraní y su homólogo estadounidense, Donald Trump, firmaron el miércoles de forma digital y sin reunirse presencialmente en un corto intervalo de tiempo el texto del memorando de entendimiento de Islamabad sobre el fin de la guerra impuesta contra la nación iraní.
El memorando de entendimiento de 14 puntos establece el fin permanente de las hostilidades en todos los frentes, incluidos Líbano, la retirada gradual de sanciones estadounidenses, el levantamiento del bloqueo naval sobre Irán en un plazo de 30 días y la restauración del tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz.
El borrador del acuerdo también incluye un plan de reconstrucción y desarrollo económico para Irán valorado en al menos 300 000 millones de dólares, exenciones para exportaciones de petróleo, la liberación de activos iraníes congelados y el compromiso renovado de Irán de no desarrollar armas nucleares, mientras continúan las negociaciones sobre las reservas de uranio enriquecido de Teherán.
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