“No habrá contención alguna si nuestras infraestructuras vuelven a ser atacadas”, ha advertido este jueves el canciller iraní, Seyed Abás Araqchi, en su cuenta en X.
El ministro de Exteriores de Irán ha afirmado que Irán solo empleó una fracción de su poder en respuesta que dio al ataque israelí contra su infraestructura energética. “La única razón para la moderación fue el respeto a la petición de desescalada”, ha indicado.
Araqchi ha dejado claro que “cualquier solución a esta guerra debe abordar los daños causados a nuestras instalaciones civiles”.
Respuesta de Irán a ataques a sus sitios energéticos aún no ha terminado
Por su parte, el portavoz del cuartel general central Jatam al-Anbia, el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari, advirtió que el enemigo “ha cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica de Irán” y ha anunciado que “la respuesta a ese ataque está en curso y aún no ha concluido”.
“Las operaciones ofensivas y defensivas de las Fuerzas Armadas iraníes continúan con gran fuerza”, declaró.
“Si esto se repite, los próximos ataques contra su infraestructura energética y la de sus aliados no cesarán hasta su completa destrucción, y nuestra respuesta será mucho más severa que los ataques de esta noche”, advirtió el portavoz a los enemigos, refiriéndose a un ataque de represalia que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán lanzó contra instalaciones petroleras asociadas con Estados Unidos en la región la noche del miércoles.
Israel y EE.UU. lanzaron un ataque agresivo contra el yacimiento de gas de Pars del Sur en la ciudad costera de Asaluye, en el sur de Irán. El enorme yacimiento de gas de Pars del Sur, la mayor reserva de gas conocida del mundo, abastece aproximadamente el 70 % del gas natural que consume Irán.
Tras esto, el Cuerpo de Guardianes de Irán destacó que esta etapa representa un punto de inflexión en la guerra, después del ataque a la infraestructura energética iraní.
En respuesta a este ataque, el CGRI lanzó la 63ª oleada de la Operación ‘Verdadera Promesa 4’ dirigida contra instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos en la región y 80 objetivos militares en el sur, el centro y el interior de los territorios ocupados.
El Cuerpo de Guardianes declaró que Irán no tenía intención de intensificar el conflicto contra las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países vecinos amigos, y añadió: “Sin embargo, tras la agresión del enemigo contra las infraestructuras energéticas, la situación ha entrado de hecho en una nueva fase de la guerra. La necesidad de defender la infraestructura de Irán ha obligado al CGRI a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios”.
Estados Unidos y el régimen sionista lanzaron una campaña militar a gran escala contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, junto con varios altos mandos militares y civiles el 28 de febrero.
Los ataques han consistido en extensos bombardeos aéreos contra objetivos militares y civiles en todo Irán, causando numerosas bajas y daños generalizados a la infraestructura.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes han llevado a cabo operaciones de represalia, atacando posiciones estadounidenses e israelíes en los territorios ocupados y en bases regionales con oleadas de misiles y drones.
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