En una declaración conjunta, Arabia Saudí y Kuwait afirmaron este miércoles que el campo de petróleo y gas natural de Arash, en el Golfo Pérsico, al estar completamente ubicado en zonas marítimas de Kuwait, la riqueza que alberga pertenece solo a estos dos países vecinos.
Al respecto, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Naser Kanani, ha dicho que el país persa ha anunciado en reiteradas ocasiones que está dispuesto a continuar las negociaciones bilaterales con Kuwait, en el marco de los resultados de conversaciones anteriores sobre la explotación de los recursos comunes de hidrocarburos en el yacimiento de Arash y la demarcación de las fronteras marítimas.
Tras destacar la buena vecindad y la importancia del fortalecimiento de las relaciones con los vecinos, como principios fundamentales del Gobierno de la República Islámica, el vocero persa ha indicado que se puede llegar a un acuerdo sobre este caso en una atmósfera de cooperación e interacción constructivas.
“Hacer reclamos unilaterales en diversas declaraciones y medios de comunicación no brinda un espacio adecuado para gestionar y avanzar el tema, con base en los intereses comunes”, ha subrayado Kanani.
En los últimos meses, ha resurgido una disputa territorial de larga data sobre el yacimiento de gas estratégicamente ubicado en un área que comparten Irán, Kuwait y Arabia Saudí, ya que las dos partes árabes reclaman “derechos exclusivos” sobre el rico campo, mientras que Teherán ha recordado a Riad y Kuwait sus responsabilidades legales.
Desde la década de 1960, la disputa ha visto varios ciclos de reclamos por parte de las partes involucradas, convirtiéndose en un punto clave en las relaciones entre los tres vecinos del Golfo Pérsico.
El último ciclo comenzó en 2022, cuando Arabia Saudí y Kuwait firmaron un acuerdo para desarrollar conjuntamente el campo, ignorando los llamados de Irán al diálogo para resolver la disputa y demarcar la frontera.
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