El portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Said Jatibzade, ha expresado este lunes su pésame a las familias y parientes de las víctimas de los disturbios estallados recientemente en Kazajistán.
Tras señalar que Irán sigue, desde un principio y de cerca, los acontecimientos en curso en Kazajistán, Jatibzade ha afirmado que Teherán, de hecho, ve injerencia extranjera en estos sucesos.
“Ciertamente, el Gobierno legítimo de Kazajistán y el noble pueblo de este país frustrarán los complots y conspiraciones extranjeras que se han activado para crear caos e inestabilidad en este país, y superarán estos días difíciles”, ha aseverado el vocero persa en una rueda de prensa.
Además, ha reafirmado el apoyo de la República Islámica de Irán a Kazajistán, expresando su esperanza de que “la estabilidad, la seguridad y la calma regresen a este país lo antes posible”.
“La República Islámica de Irán siempre ha estado y siempre estará al lado del país amigo, hermano y vecino de Kazajistán”, ha remarcado.
Desde el 2 de enero, miles de manifestantes han salido a las calles de Kazajistán para protestar contra el aumento del precio del gas licuado. En este marco, el Gobierno ha denunciado que varias regiones del país fueron escenario de disturbios y actos de vandalismo organizados por provocadores y elementos criminales.
El Gobierno de Astaná culpa de los disturbios a elementos terroristas bajo influencia extranjera y ha declarado el estado de emergencia en Almaty, la capital económica y ciudad más poblada del país asiático, actualmente, epicentro de las protestas.
Rusia, a su vez, asegura que las protestas antigubernamentales en Kazajistán han sido tramadas en países extranjeros para socavar de manera violenta la seguridad y la integridad en ese país centroasiático.
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