Masud Soleimani, investigador de hematología, fue liberado en diciembre de 2019, después de más de un año de detención ilegal y sin un juicio justo por supuestamente violar las sanciones de EE.UU. a Irán. El profesor persa fue puesto en libertad gracias a un canje de presos entre ambos países.
En una entrevista concedida el domingo a la cadena de televisión iraní Al-Alam, el científico persa dijo que, durante su arresto en un centro de detención en Atlanta (estado de Georgia), fue testigo del racismo y del trato discriminatorio que infligían las autoridades del centro a los negros.
Denunció que los detenidos en EE.UU. estaban privados de sus derechos más elementales. “Los derechos humanos en EE.UU. son pura mentira. Ellos (las autoridades estadounidenses) no creen en ese término y solo lo usan como un lema para atacar y difamar a otras naciones”, criticó Soleimani.
Los ciudadanos estadounidenses se dividen en tres según su interpretación de los derechos humanos: “Los blancos, que gozan de todas las facilidades, los negros, considerados parásitos, y los inmigrantes provenientes de Asia Oriental y Occidental, etiquetados como terroristas”, explica.
El científico persa denunció que las sanciones unilaterales impuestas por EE.UU. a Irán violan los derechos humanos y califica de mentira el hecho de que EE.UU. haya excluido las medicinas y alimentos de los embargos impuestos a Teherán. “Eso se vio claramente durante la pandemia del nuevo coronavirus, pues EE.UU. no emitió ningún permiso para las exportaciones de medicamentos a Irán”, dijo.
EE.UU., desde que abandonó en mayo de 2018 el acuerdo internacional suscrito en 2015 entre Irán y el G5+1 (EE.UU., Francia, el Reino Unido, China y Rusia, más Alemania) sobre el programa nuclear iraní, aplica una “presión máxima” a Irán, imponiéndole las “sanciones más duras de la historia”.
Las autoridades iraníes han denunciado una y otra vez el impacto negativo del “terrorismo económico” de Washington contra el sector de la salud iraní. Las sanciones estadounidenses dificultan las importaciones de medicamentos, equipos médicos y alimentos.
Pese a todas las dificultades, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alabado los esfuerzos de Irán en la lucha contra el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, haciendo hincapié en que Teherán está haciendo “lo mejor” posible a fin de controlar y hacer frente a la pandemia.
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