Transcurrida casi una semana del atentado terrorista contra los miembros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, en la provincia suroriental de Sistán y Baluchistán, cerca de la frontera con Paquistán, las autoridades siguen investigando el suceso. En el Parlamento (Mayles) también se está realizando esfuerzos al respecto.
El CGRI reveló el martes que los autores del atentado son de nacionalidad paquistaní. Irán advirtió al Gobierno de Paquistán que modificase sus procedimientos a la hora de hacer frente a los terroristas.
Por su parte, Paquistán ha declarado que está dispuesto a realizar cualquier colaboración para estudiar este suceso, y realizar una lucha conjunta contra grupos terroristas.
El ataque fue perpetrado el pasado 13 de febrero con un vehículo cargado de artefactos explosivos contra un autobús que trasportaba a un grupo de militares; cobró la vida de 27 personas y dejó 13 heridos.
Las autoridades iraníes han declarado que si continúan las actividades de los centros de entrenamiento y el despliegue de grupúsculos terroristas en Paquistán, según la Carta Magna de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Irán tiene el derecho evidente e internacional para hacer frente a estos centros y tomar decisiones necesarias.
Samaneh Kachui, Teherán.
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