“Todos los países regionales sufren a causa del terrorismo; las prácticas de los grupos terroristas no favorecen a nadie y son un gran obstáculo para el progreso de la región y el fortalecimiento de las relaciones entre los países”, manifestó el jueves el presidente iraní, Hasan Rohani.
“Todos los países regionales sufren a causa del terrorismo; las prácticas de los grupos terroristas no favorecen a nadie y son un gran obstáculo para el progreso de la región y el fortalecimiento de las relaciones entre los países”, señala el presidente iraní, Hasan Rohani.
Rohani hizo estas declaraciones durante una conversación telefónica con el emir de Catar, Tamim ben Hamad al-Thani, a quien felicitó por la llegada del mes del ayuno, Ramadán.

Refiriéndose al aumento de las actividades de los grupos terroristas, el jefe del Ejecutivo persa expresó su esperanza de que el sagrado Ramadán refuerce la fraternidad entre los musulmanes y ayude a restablecer la paz y estabilidad en la región.
“Espero que los conflictos en los territorios islámicos se sustituyan en el sagrado Ramadán por tranquilidad y paz (…) todos debemos cooperar para detener el derramamiento de sangre de nuestros hermanos musulmanes”, resaltó.
En este contexto, volvió a pedir el fin de las ofensivas saudíes en Yemen e hizo hincapié en el envío de más ayudas humanitarias a los yemeníes, afectados por la guerra impulsada por el régimen de Al Saud.
Rohani, quien asumió la presidencia en agosto de 2013, reiteró además la voluntad del país persa de consolidar sus relaciones con sus vecinos. “Irán y Catar deben usar de la mejor manera la buena capacidad en los ámbitos político y económico”, precisó.
El emir catarí, por su parte, destacó el rol y la posición de Irán en solventar las tensiones que vive la región. “Irán puede desempeñar un papel muy importante en el restablecimiento de la paz y la tranquilidad en la región”, remarcó.
En otra parte de sus declaraciones, el emir de Catar calificó de “históricas y fuertes” las relaciones Teherán-Doha, si bien reconoció que en algunos asuntos las posturas de ambos países no coinciden.
Tras el inicio la crisis en Siria en 2011, Catar, junto a Turquía y Arabia Saudí formaron un triángulo de patrocinadores regionales de los terroristas, que según las Naciones Unidas, han provocado la muerte de 230.000 personas.
mjs/ybm/kaa
