La agencia de noticias local Dawn News refleja este viernes el gesto de denuncia de la indiferencia de Islamabad por la repatriación de los cuerpos de los peregrinos paquistaníes fallecidos en la estampida de Mina, cerca de la ciudad santa de La Meca en Arabia Saudí.
Se desconoce, hasta el momento, el destino de 300 peregrinos paquistaníes. Esto demuestra la incompetencia del Gobierno para protege a los ciudadanos”, ha señalado el senador opositor paquistaní Etezaz Ahsan.
La reacción tuvo lugar después de que el portavoz del Gobierno, Parviz Rashid, se presentara en el Senado para explicar las medidas adoptadas a los legisladores, que en ese momento decidieron salir del recinto en protesta de la mala gestión del Estado.
El senador Etezaz Ahsan, miembro destacado del Partido del Pueblo de Paquistán (PPP), acusó al Gobierno, en calidad de representante de la oposición, de tratar justificar su pasividad, ante lo cual consideró inútil la continuación de los diálogos.
“Se desconoce, hasta el momento, el destino de 300 peregrinos paquistaníes. Esto demuestra la incompetencia del Gobierno para proteger a los ciudadanos”, señaló.

Ahsan deploró el enterramiento de las víctimas en el territorio saudí y la ausencia de recurso a medios tecnológicos tales como pruebas de ADN o toma de huellas dactilares para confirmar la identidad de los desaparecidos.
“La oposición no permitirá que el Gobierno oculte la realidad del desastre de Mina y divulgaremos pronto las informaciones escondidas por los gobernantes”, advirtió el senador.
La oposición no permitirá que el Gobierno oculte la realidad del desastre de Mina y divulgaremos pronto las informaciones escondidas por los gobernantes”, advirtió el senador Ahsan.
Islamabad no ha reaccionado con seriedad a la tragedia ocurrida el pasado 24 de septiembre en Mina, en la que perdieron la vida, según medios paquistaníes, 300 peregrinos de la República Islámica.
Al contrario, el Gobierno de Paquistán dice confiar en los informes y cifras publicados por el régimen de los Al Saud, e incluso ha intimado a las prensa y medios de comunicaciones locales a guardar silencio y no tratar el asunto.

En realidad, el viceministro de Salud de Arabia Saudí, Hamad bin Mohamad al-Zeweile, llegó a confirmar la cifra de los 4173 peregrinos fallecidos en la estampida. Pocas horas después, el mismo Ministerio desmintió su propia noticia, incurriendo en flagrante contradicción. Las autoridades saudíes sostienen que la cifra de víctimas se reduce a 770 personas.
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