El parlamento del régimen israelí ha pasado una enmienda a la ley israelí de castigo que prevé la agravación del castigo a cualquier palestino que lance piedras contra militares o colonos israelíes.
El castigo mínimo será de 3 años de cárcel y la familia de un menor que tire piedras podría, de acuerdo con la enmienda, pagar una multa de 2500 dólares. Centros de derechos humanos condenan estas medidas, que consideran ilegales y racistas.
Para las facciones palestinas, las medidas israelíes son otro intento feroz de sofocar la intifada popular palestina, que no se apagará mientras la ocupación israelí no deje de despojar a los palestinos todo lo indispensable para una vida digna.
La enmienda fue propuesta por Nisan Slomiansky, del partido de extrema derecha sionista “Casa judía” y jefe del comité parlamentario de constitución, ley y justicia. Para muchos expertos, es una señal del fascismo institucional israelí.
Los palestinos piensan que cuanto mayor es la desesperación de las autoridades israelíes, mayor es la violación de los derechos humanos y de los derechos de los palestinos.
Mussa’ab Bashir, desde Gaza (Palestina)
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