• El líder del movimiento Ansarolá de Yemen, Seyed Abdulmalik al-Houthi, 30 de julio de 2026.
Publicada: miércoles, 7 de octubre de 2026 13:58

El líder de Ansarolá de Yemen ha destacado la inmensa responsabilidad del mundo islámico respecto a la causa palestina y la postura frente al enemigo israelí en el tercer aniversario de la operación ‘Tormenta de Al-Aqsa’.

Durante un discurso televisado emitido este miércoles, Seyed Abdulmalik al-Houthi ha calificado la operación palestina Tormenta de Al-Aqsa, como “la mayor epopeya en la lucha del pueblo palestino desde el inicio de la ocupación”.

“La operación Tormenta de Al-Aqsa fue la mayor operación yihadista del pueblo palestino; resultó exitosa y sacudió a la entidad enemiga israelí a un nivel sin precedentes”, ha resaltado.

El líder del movimiento de la Resistencia yemení ha denunciado que Estados Unidos, el Reino Unido y las naciones occidentales se apresuraron a rescatar al enemigo israelí tras la operación.

“El estado de conmoción que afectó al enemigo israelí impulsó a Occidente a actuar, al comprender el profundo impacto que la Tormenta de Al-Aqsa tuvo en la situación del enemigo”, ha agregado.

Al-Houthi ha afirmado que la operación Tormenta de Al-Aqsa brindó a la nación islámica la oportunidad de apoyar al pueblo palestino, cumpliendo con sus obligaciones humanitarias y morales, así como atendiendo a los intereses de seguridad nacional de la propia nación.

Lamentando la postura de la comunidad islámica, ha explicado que la nación debería haber tomado la iniciativa de movilizar todo tipo de apoyo para el pueblo palestino; en cambio, fueron Occidente y los instrumentos del sionismo quienes actuaron con total compromiso para respaldar al enemigo ocupante e iracundo.

Según Al-Houthi, Estados Unidos llegó al extremo de convertirse en un socio pleno en el apoyo al enemigo israelí, proporcionando una amplia cobertura, abriendo todos sus arsenales regionales y ofreciendo al enemigo un respaldo total.

Irán y el Eje de la Resistencia son los únicos defensores del pueblo palestino

“Las únicas partes que se solidarizaron con el pueblo palestino fueron la Resistencia Islámica en el Líbano, la República Islámica [de Irán], las facciones iraquíes y el frente de apoyo yemení”, ha reiterado.

Ha denunciado que la situación predominante en el seno de la nación [islámica] fue de abandono y, por parte de algunos, de complicidad; el apoyo se limitó al Eje de la Yihad y la Resistencia.

“Es lamentable que los musulmanes —y los árabes en particular— perdieran una oportunidad genuina de apoyar al pueblo palestino, ya que la operación Tormenta de Al-Aqsa representó un cambio decisivo para toda la nación en su conflicto con el enemigo”, ha agregado.

 Mientras tanto, ha destacado que un rasgo destacado de aquella lucha épica fue la firmeza y la inmensa resiliencia demostradas por la parte palestina y sus facciones de resistencia, que mantuvieron una postura unificada.

“La firmeza del pueblo palestino al enfrentarse al enemigo israelí asombró al mundo, especialmente dado el apoyo que dicho enemigo recibió en forma de armas letales y todo tipo de ayuda adicional”, ha agregado.

El líder yemení ha criticado que el enemigo sometió al pueblo palestino a un genocidio empleando las armas más mortíferas, lanzándolas sobre zonas residenciales de la Franja de Gaza, atacando todos los aspectos de la vida, destruyendo barrios enteros del enclave con bombas estadounidenses.

Además, ha considerado la guerra de hambruna librada por el enemigo israelí contra los habitantes de la Franja de Gaza como motivo de vergüenza para el mundo, y para los musulmanes en particular.

Ha manifestado que la causa palestina y los lugares sagrados en Palestina son motivo de preocupación para la nación islámica, y existe una responsabilidad hacia ellos.

Al elogiar los mayores sacrificios realizados por el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) y su mártir secretario general Seyed Hasan Nasralá y otros comandantes mártires del grupo, ha indicado que Hezbolá ha librado una gran batalla épica contra el enemigo israelí desde la operación Tormenta de Al-Aqsa, mientras que el régimen sionista ha buscado acabar con el papel del grupo.

“El enemigo israelí, junto con los estadounidenses, trabaja para eliminar el frente de la Resistencia Islámica en el Líbano, y Arabia Saudí desempeña un papel fundamental en este esfuerzo”, ha alertado.

Según Al-Houthi, el régimen saudí ejerce presión en los círculos oficiales del Líbano para comprar posturas políticas e incita a todos contra Hezbolá, alineándose con el enemigo sionista y estadounidense.

Ha dejado claro que la hostilidad saudí hacia Hezbolá en el Líbano no es algo nuevo; no surgió de la postura del grupo respecto al pueblo yemení, sino que ha existido desde el principio, ya que Arabia Saudí lleva mucho tiempo conspirando contra el Líbano.

El titular de Ansarolá ha señalado que el mayor servicio que se puede prestar al enemigo israelí en el Líbano es la eliminación de la Resistencia Islámica, la cual se enfrenta al plan sionista que tiene como objetivo toda la región.

En este contexto, ha reprochado a Arabia Saudí, acusándolo de actuar al servicio del sionismo —un servicio claro y sin disimulos—, priorizando acciones que benefician al enemigo sionista por encima de todo.

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