• ¿Ha muerto de nuevo Al Baghdadi? Cuatro cuentos poco ingeniosos.
Publicada: miércoles, 6 de noviembre de 2019 13:16
Actualizada: miércoles, 6 de noviembre de 2019 13:38

El anuncio de Trump de la muerte del líder del grupo terrorista EIIL presenta cuatro cuentos “poco ingeniosos” que no disipan dudas del fin de Al-Bagdadi.

Para saber la verdad es necesario preguntarse primero sobre la veracidad de la información entregada, qué pruebas objetivas se posee y a quién beneficia, herramientas que no se usan en la prensa occidental puesto que al emplearlas desde el comienzo marcan una tendencia correcta a la investigación. Soportar las noticias en supuestos basados en sus propias fuentes expone la debilidad de los mecanismos utilizados. Es el nuevo caso de la presunta muerte de Al-Bagdadi, líder del EIIL (Daesh, en árabe) y ficha político militar de EE.UU., al que se ha sumado el inmenso aparato propagandístico neoliberal internacional.

Pasemos a la narrativa del señor Trump.

Primer cuento: Que se ha realizado un ataque a una casa de Bashira, pueblo sirio, donde presuntamente se encontraba Al-Bagdadi, ultimándolo.

Según Trump, el máximo responsable del grupo terrorista EIIL, Abu Bakr al-Bagdadi, había muerto en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses en la aldea de Bashira, ubicada en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria.

Para ello se ha mostrado videos, dado declaraciones, etc., según los cuales este terrorista se encontraba en medio de enemigos suyos viviendo tranquilamente, pero gracias a un delator y años de seguimiento se pudo montar un operativo que dio con su paradero y posterior muerte por suicidio, provocado alverse acorralado. Los 8 helicópteros utilizados trasladaron fácilmente al grupo operativo sin recibir ningún rasguño.

¿Quién comprueba eso? Nadie. Porque los videos expuestos son imágenes borrosas de una operación donde no se sabe quiénes participan, no se ve el túnel por donde intentó escapar el sujeto, no hay registro fílmico alguno, etc. Cuando se muestra en una foto una sesión de la presidencia y militares donde ven la presunta cacería en directo, se descubre que los cables de los aparatos electrónicos están desconectados, corroborando la falsificación.

Segundo cuento: Al verse acorralado por militares y perros policías, Al-Bagdadi se inmoló siendo posteriormente enterrado en el mar (¡¡¡)

Según las declaraciones oficiales, el terrorista al verse sorprendido huyó hacia un túnel con tres de sus hijos y asustado detonó un chaleco autobomba, quedando esparcidos sus restos, aunque su cabeza fue la única parte visible permitiendo establecer su ADN.

El jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., general Mark A. Milley, afirmó y confirmó que el cuerpo del líder del EIIL había sido arrojado al mar deshaciéndose de éste acorde a la ley militar, dentro de las 24 horas, luego de un rito religioso, sin decir cómo ni dónde o quién realizó las honras fúnebres de acuerdo con la tradición islámica, situación similar al presunto asesinato de Osama Bin Laden, socio de la Casa Blanca, en 2011.

En esta narración conveniente la explosión deja la cabeza intacta y de un modo perfecto se logra juntar sus restos para lanzarlos al mar en un lugar ignoto, es decir, un guion extraordinario para utilizarlo en un film de muertos vivientes. Afortunadamente sus calzoncillos permitieron inmediatamente su identificación.

Tercer cuento: El terrorista terminó sus días haciendo estallar un cinturón explosivo “gimiendo, llorando y gritando”

SegúnTrumpal final de un túnel sin salida (¿para qué), acorralado por militares estadounidenses, “murió como un perro”, inmolándose con un chaleco suicida cuya detonación hizo colapsar la estructura, añadiendo que el número total de terroristas fallecidos o capturados en la operación se daría a conocer en las próximas horas.

Contrariamente, el secretario de defensa, el presidente del Estado Mayor Conjunto y el comandante regional que supervisó la operación que mató al líder del Estado Islámico, dijeron que no tienen idea de qué estaba hablando el presidente. Stephanie Grisham, secretaria de prensa, ratificó que por seguridad nacional no se daría ningún detalle operativo de cómo el presidente recibe información. 

Es ilógico creer que un experto terrorista no tuviese ningún sistema de seguridad para el escape y en vez de enfrentarse se hubiera suicidado, llorando antes.

Cuarto cuento: Turquía, Rusia, Siria e Irak, así como los kurdos, ayudaron en una misión perfecta

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump aseguró que estas naciones, así como los kurdos, facilitaron a EE.UU. la realización de la operación. El grupo terrorista EIIL habría confirmado de manera oficialen un mensaje de audioimposible de autenticar todo lo dicho por Donald Trump, tanto la muerte de su líder Abu Bakr al-Bagdadi y de su portavoz, Abu al-Hassan al-Muhajir, nombrando como su nuevo líder a Abi Ibrahim al-Hashimi al-Qurashi,llamando a vengar la muerte de Bagdadi.

La declaración se produce después de que el presidente del Estado Mayor Conjunto de los EE. UU., general Mark Milley, dijo durante una conferencia de prensa el 28 de octubre que Estados Unidos no está preparado para publicar videos o fotos de la incursión de las fuerzas especiales estadounidenses en el complejo de al-Bagdadi en Siria.

Estos paísespresuntamente involucrados han declarado que ni el día de la supuesta eliminación de Al-Bagdadi (26 de octubre), ni en los días cercanos se registró ningún ataque aéreo de EE.UU. en la zona. El Ministerio de Defensa ruso declaró que “no tiene información fiable” sobre la eliminación del líder,planteando preguntas legítimas y dudas sobre su realidad y, especialmente, sobre su éxito. Es decir, es un montaje bastante burdo.

Finalmente, cuando se sabe que el atentado a las Torres Gemelas fue ejecutado por sus propias agencias de inteligencia , sumado a la inexistencia de la operación para asesinar a Osama Bin Laden (pues éste ya había fallecido el 2005 según testimonios fiables), hay que preocuparse por el pueblo estadounidense el cual ocupa uno de los primeros lugares en la falta de análisis de la información, en su carácter crédulo y en la inexistencia de masa crítica, de allí que prácticamente los medio masivos de desinformación ( MMdeD) sean su principal contacto con la realidad.

En ese sentido, insistir en el viejo cuento de que EE.UU. es el defensor de la democracia ha sido desmentido por confirmarse su participación en la creación de grupos terroristas como Al-Qaeda, EIIL, Muyahidín Jalq (MKO), Talibanes, siendo ahora Trump el encargado de eliminar a los terroristas inservibles con secretos inconfesables. Esconder que Al Bagdadi salió de una cárcel controlada por el Pentágono para que organizara el Estado Islámico es simplemente apelar a la ignorancia informativa.

No sin razón, el presidente Bashar al-Asad tachó de engaño la inexistente operación, especialmente por ser USA creador de Daesh, por la improbabilidad que Al-Bagdadi pernoctara en Bashira(pues hubiera estado rodeado de enemigos y rivales militantes), por las debilidades en la información del proceso y, sobre todo, por el uso intencionado electoralmente de esta situación sin presentar evidencias sustentadas.

Es de esperar, si no hay reflexión seria en el pueblo estadounidense sobre sus limitaciones en la percepción comunicacional, que muy pronto Hollywood nos muestre nuevos guiones del absurdo o comedia de falsos positivos por las élites transnacionales.

Carlos Santa María
Carlos Santa María Carlos Santa María es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, profesor universitario, columnista de varios medios nacionales e internacionales y ha escrito dieciséis libros en el campo humano, político y pedagógico.

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