• La implementación del Acuerdo Nuclear; 12 años de crisis innecesaria
Publicada: sábado, 16 de enero de 2016 11:17

Se ha iniciado la cuenta atrás para la culminación del Acuerdo Nuclear con su más que esperada implementación.

Según la expresa afirmación de autoridades tanto iraníes como estadounidenses, en cuestión de “días” el mundo entero será testigo de la implementación del Plan Integral de Acción Conjunta, o en otras palabras el Acuerdo Nuclear, que se firmó el 14 de julio del pasado año entre Irán y las potencias mundiales.

La implementación del acuerdo, resultante de 22 meses de maratónicas negociaciones en la última fase y resultado concretamente de otros factores con la digna resistencia de Teherán ante todo tipo de presiones, sanciones e intimidaciones durante 12 años como el más clave, ha dejado atrás, en los casi seis meses que pasan de su firma, procesos como la aprobación interna por las dos partes y a punto de cumplirse los últimos requisitos basados en unas modificaciones técnicas sobre las instalaciones nucleares de Irán, significará la entrada en vigor del ya aprobado levantamiento de injustas sanciones contra el país persa.

Aparte de la aprobación interna, por cada una de las partes, del acuerdo como uno de los más importantes requisitos para su implementación, lo que más atraía las atenciones era la necesidad de resolver el famoso expediente de Posibles Dimensiones Militares (PMD por sus siglas en inglés) del programa nuclear iraní ante la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA), un hecho sobre el que estaba articulada toda la red de acusaciones, amenazas, presiones, sanciones e intimidaciones de la mal llamada “Comunidad Internacional” respecto a Irán.

Su resolución definitiva era una de las irrenunciables exigencias de los iraníes en las últimas rondas de negociaciones ya que se trataba de la raíz de todo el entramado que ya lleva 12 años, sin que nunca haya concluido en un informe de AIEA basado en, ya no posibles, sino probados y reales dimensiones militares del programa de Teherán. Es decir; pasaban 12 años sin que el expediente acabara condenado a Irán definitivamente pero las consecuencias sobre el país eran como si hubiera estas dimensiones ya que no quedaba – ni queda - alguna sanción más que en este camino no se le haya aplicado por las potencias. Durante todo este tiempo, Irán no dejaba de enfatizar en el carácter pacífico de su programa nuclear, denunciando el trato injusto de las potencias y defendiendo siempre sus derechos.

Finalmente, a mediados de diciembre de 2015 se reunió la Junta de Gobernadores de la AIEA para presentar su conclusión al respecto de este expediente que por fin afirmaba, en palabras de su Director General Yukia Amano, la no existencia de pruebas reales sobre dimensiones militares del programa iraní.

Reconocer la no existencia de dimensiones militares en el programa nuclear iraní en un informe oficial de la AIEA fue un logro mucho más importante que la consecución del mismo acuerdo nuclear ya que por primera vez afirmaba lo que exclamaban las autoridades iraníes ante la totalidad de instancias internacionales sobre su programa en estos últimos 12 años. Es decir, lo que constituía durante años la base y el fundamento de toda la operación diseñada contra Irán, incluso con una agresión militar entre sus posibles instrumentos, ya carece de signos de vida según lo certifica el último informe del Director General de la AIEA. Con el cierre de este expediente queda claro que la mega campaña llevada a cabo contra Irán, con la promoción de la iranofobia como su efecto más palpable, no fue sino una más de las interminables movidas políticas de las potencias contra países independientes.

A pesar de la innegable trascendencia del último informe de la AIEA, los grandes medios de comunicación internacional que han servido de instrumento para la consecución de los objetivos políticos de las potencias contra Irán durante, por lo menos, la última década, no le dieron la merecida cobertura al cierre de este expediente y en algunos casos ni siquiera fue aludido. En este caso hacía y hace falta una iniciativa comunicacional más efectiva del Gobierno del país para informar de la realidad a la opinión pública de todo el mundo.

Muchos expertos conocedores del expediente nuclear iraní, entre ellos antiguos responsables del mismo por las dos partes, han afirmado que lo ofrecido a Irán dentro del reciente acuerdo nuclear jamás se pasaría de lo que hace una década exigía Teherán en el marco de sus legítimos derechos. Incluso en algún momento el acuerdo fue logrado preliminarmente pero al final los norteamericanos hicieron trampa y echaron todo para atrás, una práctica que tampoco es totalmente descartada respecto al existente acuerdo nuclear.

 En Fin; no sólo se perdieron tantos años por el simple hecho de que Occidente no estaba dispuesto a aceptar lo que acaba de ofrecer a Irán, sino se perdió la oportunidad de aprovechar las potencialidades de Teherán para solucionar muchos conflictos regionales, o en su caso, evitar otros.

Se ha hablado mucho sobre las razones que allanaron el camino para la consecución del acuerdo nuclear y algunos analistas o políticos señalan, interesadamente, los impactos económicos de las sanciones contra Irán como la situación que llevó a Teherán a firmar el acuerdo, pero la realidad es otra. Si no fuese por la digna resistencia del país ante las presiones e intimidaciones, materializada en desarrollar cada día más su tecnología al contrario de lo que le exigían las potencias, posiblemente hoy tampoco habría acuerdo. Aun así no hay que olvidar el papel de la diplomacia en la resolución del “fabricado” conflicto nuclear iraní. El escrupuloso trabajo diplomático que llevaron a cabo las autoridades correspondientes para la consecución del acuerdo a pesar de todas las trabas que suscitaban distintos actores regionales e internacionales, merece todo el reconocimiento del mundo.

La conclusión es que esta innecesaria crisis le quitó muchas oportunidades al mundo para ahorrar o resolver distintos conflictos cuya resolución parece muy complicada hoy día. La pregunta es: de los conflictos actuales, cuántos más se tratan de otras crisis innecesarias que hubieran podido no llegar a ocurrir.

Escrito por: Mohammad Ghasem Mohammadi 

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