Publicada: sábado, 31 de diciembre de 2011 13:40
Actualizada: jueves, 10 de diciembre de 2015 19:54

Ofcom, órgano regulador del sector audiovisual británico, ha impuesto una multa de 100.000 libras al canal de televisión iraní PressTV, por lo que ha calificado de una violación de las normas de esa entidad. Ofcom también ha decidido excluir el canal iraní en idioma inglés del paquete que ofrece Sky en el Reino Unido, alegando que PressTV cometió errores administrativos en 2007 al presentar la solicitud de licencia. El Dr. Mohamad Sarafraz, jefe del Servicio Internacional de la Radio y la Televisión de la República Islámica de Irán (que es también director de PressTV), ha enviado una carta a Ofcom criticando la decisión del órgano regulador británico. "Esta carta está escrita en protesta por la decisión de la empresa –controlada por su gobierno (británico) – de prohibir la emisión de Press TV, un vano esfuerzo por silenciar una voz alternativa en el Reino Unido", asegura el texto. "La decisión se tomó tras la infiltración de ciertos documentos confidenciales de la Embajada de EE.UU. en Londres, que confirmaban los esfuerzos de Washington y Londres para bloquear Press TV en Gran Bretaña", según Sarafraz. "Es evidente que la campaña del gobierno británico en contra de PressTV arraiga en la amplia cobertura que ha ofrecido el canal al sinfín de crisis nacidas de las políticas interiores y exteriores de Londres", ha agregado el director de PressTV. "PressTV transmitió en vivo el ataque del régimen israelí al pueblo de Gaza y la invasión militar a la Franja. El canal también ofreció una amplia cobertura noticiera sobre las actividades militares del Reino Unido en Irak y la masacre de inocentes. Desplegar fuerzas militares en Irak según informes falsos es un crimen de guerra, y quienes emitieron la orden son, por tanto, criminales de guerra", según reza el texto. Mohamad Sarafraz ha destacado que "PressTV cubrió la boda real británica desde una perspectiva crítica, destacando el fasto extravagante de la ceremonia, en un momento en que muchos británicos pasan por grandes dificultades económicas". "El canal también proporcionó una cobertura en profundidad de las protestas y disturbios habidos en Gran Bretaña, en agosto, después del asesinato de un hombre con descendencia africana a manos de la policía". "Londres ha apoyado claramente a dictadores y monarcas, incluso invitó al rey de Baréin a visitar oficialmente (el Reino Unido), y siempre ha ayudado militarmente al régimen bareiní", se lee en otra parte de la misiva. "Estos hechos coinciden con el respaldo saudí a Baréin, cuyas fuerzas militares torturaron y mataron a los manifestantes pacíficos bareiníes", agrega. "En 2006, Gran Bretaña firmó un escandaloso acuerdo militar, valorado en miles de millones de dólares, con Arabia Saudí para vender equipos militares de tecnología punta a uno de los monarcas más corruptos del mundo", continúa. Tras referirse a que el gobierno británico tiene una larga antecedencia de guerras y agresiones y de apoyo a las monarquías y gobernantes autocráticos de todo el mundo, ha agregado: "En el Oriente Medio, Londres y Washington orquestaron en 1953 un golpe de Estado contra Irán para mantener en el poder a Shah, derrocado finalmente por la Revolución Islámica". Además se lee en la carta que "a pesar de los miles de kilómetros de distancia con América Latina, Gran Bretaña todavía trata de imponerle su voluntad y se dirige hacia una potencial confrontación militar con Argentina por las Islas Malvinas". Sarafraz ha destacado que "Londres, en su lucha contra Press TV, recurre a cualquier argucia y Ofcom, herramienta que sirve para controlar los medios de comunicación, está a punto de revocar la licencia del canal de televisión iraní". "Sin embargo, lo que el gobierno británico no es capaz de comprender es que no se puede ocultar la verdad para siempre, y los británicos que quieren escuchar la voz de PressTV encontrarán otra alternativa", asevera el director de PressTV en su carta. Para concluir, ha asegurado que "la historia no perdonará los vanos e inútiles esfuerzos para reprimir la libertad de expresión y esta nueva ignominia figurará en su historial, justo al lado de otros actos de agresión de la monarquía británica". aj/nii/