“No importa quién esté en el gobierno, es nuestro compromiso apoyar a Afganistán en los buenos y malos tiempos”, ha dicho este miércoles Erdogan respecto a los últimos desarrollos en el país centroasiático, donde el grupo armado Talibán ha tomado el poder.
En declaraciones formuladas durante una entrevista televisada, Erdogan se ha mostrado abierto a “aceptar a los líderes talibanes” y a “cooperar” con ellos, en el marco del apoyo de Ankara a la paz y el bienestar del pueblo afgano, agrega.
El mandatario turco ha expresado su “satisfacción” por las declaraciones “moderadas” realizadas por los talibanes desde que asumieron el poder el domingo pasado.
De hecho, los insurgentes de Talibán anunciaron el martes una amnistía general para todos los funcionarios estatales del anterior Gobierno afgano, incluidas las mujeres.
No obstante, la situación sigue siendo caótica en el país; el martes, los talibanes han reprimido una multitudinaria protesta a favor de la bandera nacional afgana en la ciudad de Yalalabad, en la provincia de Nangarhar, lo que dejó al menos tres muertos.
El colapso del Gobierno de Kabul y consecuente toma del poder de los talibanes han ocurrido poco después de que las fuerzas de Estados Unidos y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que invadieron Afganistán en 2001, comenzaran la fase final de su retirada del país, entregando todas sus bases militares a las fuerzas locales.
Efectivamente, los talibanes tardaron poco más de una semana en tomar el control del país ante la incapacidad de las fuerzas afganas que, según proclama el Occidente, fueron entrenadas durante dos décadas y equipadas por Estados Unidos y sus aliados.
¿Continuará la presencia militar turca en Afganistán?
En sus declaraciones de este miércoles, Erdogan han anunciado que Ankara mantendrá su presencia militar en Afganistán, pues podrá ayudar a “fortalecer” al futuro gobierno afgano “en la arena internacional”, ha agregado.
Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, ha informado de contactos con Talibán, lo que podría dirigir a garantizar la continuidad tanto de las legaciones diplomáticas como del contingente militar, de unos 600 soldados turcos.
Según expertos y observadores, Turquía ya es un actor esencial en el campo militar y político respecto a Afganistán, tras el fracaso de la mayor operación militar de la historia de la OTAN fuera de su zona natural de influencia.
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