• El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker
Publicada: lunes, 29 de junio de 2015 15:54

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se siente traicionado por el fracaso de las negociaciones entre Grecia y sus acreedores para llegar a un acuerdo sobre la deuda helena

"Estoy profundamente compungido por el espectáculo que dio Europa el sábado pasado (...) Después de todos los esfuerzos que he realizado, me siento traicionado, ya que mis esfuerzos no han sido suficientemente tomados en consideración", ha manifestado este lunes Juncker.

"Estoy profundamente compungido por el espectáculo que dio Europa el sábado pasado (...) Después de todos los esfuerzos que he realizado, me siento traicionado, ya que mis esfuerzos no han sido suficientemente tomados en consideración", ha manifestado Juncker.

El presidente de la Comisión Europea, asimismo, ha hecho referencia a la iniciativa del primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, para celebrar un referéndum el próximo 5 de julio y ha pedido a los griegos que voten “sí” a Europa.

El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras 

 

En reacción a las declaraciones de Junker, el Gobierno de Atenas ha puesto en duda su “sinceridad” durante las pláticas que mantenían las autoridades de Grecia con los acreedores europeos.   

"Un elemento esencial de buena fe y credibilidad en una negociación es la sinceridad", ha aseverado el portavoz del Ejecutivo heleno, Gabriel Sakellaridis.

"Un elemento esencial de buena fe y credibilidad en una negociación es la sinceridad", ha destacado el portavoz del Ejecutivo heleno, Gabriel Sakellaridis.

Conforme a las declaraciones formuladas por Sakellaridis, recientemente el primer ministro Tsipras ha sostenido una conversación con el presidente del Parlamento europeo, Martin Schulz, durante la cual ambas partes han enfatizado la importancia de la extensión de algunos días del plan de ayuda a Grecia, con el fin de de preservar el equilibrio del sistema bancario griego, falto de liquidez.

Tsipras anunció el domingo el cierre provisional de los bancos y medidas de control de capitales.

El Gobierno de Atenas negociaba desde finales del pasado febrero hasta la semana pasada con los acreedores para recibir una nueva ayuda de 7200 millones de euros, pero la petición de reformas económicas por parte de los acreedores y demás países de la zona euro ha obstaculizado que las partes alcancen un acuerdo integral.

Asimismo, Grecia tiene como límite el 30 de junio para abonar 1500 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI) y evitar una suspensión de pagos, como recordó la directora de esta institución, Christine Lagarde.

Después del fracaso de las negociaciones, Tsipras  consideró el sábado un derecho de la nación decidir el futuro de su país, asegurando que no se rendirán ante “las amenazas y chantajes” de líderes europeos.

mno/ctl/kaa

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