"[la disolución de Al-Wefaq es] el último de una serie de restricciones de los derechos de reunión pacífica, la libertad de asociación y la libertad de expresión en Baréin", declaró Ban en un comunicado publicado el lunes.
[la disolución de Al-Wefaq es] el último de una serie de restricciones de los derechos de reunión pacífica, la libertad de asociación y la libertad de expresión en Baréin", declaró el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El domingo, el llamado tribunal administrativo de Baréin ordenó la disolución de Al-Wefaq y al mismo tiempo la confiscación de sus fondos luego de que el Ministerio de Justicia de Baréin decidiese suspender toda actividad de este grupo de la oposición moderada.
Ban añadió que la última decisión de Manama es similar a otras acciones como la reciente extensión de la pena de cárcel del jefe de Al-Wefaq, sheij Ali Salman, o la revocación de la ciudadanía del sheij Isa Ahmad Qasem -al que acusan de estar involucrado “activamente” en crear un ámbito sectario a través de "contactos" con poderes extranjeros- y consideró que tales decisiones solo agrava aún más la delicada situación que ya de en si es tensa en los países de la orilla del Golfo Pérsico.
En este contexto, cuatro de los principales prominentes clérigos chiíes de Baréin advirtieron que la represión del régimen de Al Jalifa (familia real gobernante en Baréin) no solo va dirigido a la oposición política del país, sino va en contra de toda la nación.
Las condenas por las decisiones del régimen de Manama, no solo vienen de parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ya que la Unión Europea (UE) también ha censurado tales medidas represivas, entre otras más.
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