Según declaraciones de este viernes del jefe del proyecto, el arquitecto Tezcan Karakuş Candan, la ampliación del conjunto, que concluirá en 2019, es tan grande que el costo final superaría la mencionada cifra.
“El costo de la construcción de edificios de servicios públicos adicionales al lado del complejo presidencial pasará la anunciada cifra de 650 millones de liras turcas (unos 230 millones de dólares)”, ha considerado Candan.
Además, ha agregado que, según lo programado en el plan de ampliación, los nuevos edificios serán levantados en un área protegida con estrictas normas que prohíben la construcción de otros edificios
Mientras el actual complejo presidencial “no está siendo utilizado a su máxima capacidad”, los edificios diseñados en el plan necesitan un territorio de 322 000 metros cuadrados, casi igual al superficie del actual conjunto.
“No es necesario una construcción de esta magnitud”, ha recalcado Candan para después afirmar que un palacio presidencial de dicha escala y el tamaño “simplemente no se justifica con el modelo del gobierno de la República de Turquía”.
En mayo de 2015, la Corte Suprema de Turquía declaró “ilegal” la construcción del palacio de lujo, con 1100 habitaciones, donde reside el presidente Erdogan: “Los planes de construcción y las licencias de construcción (…) que autorizaban la edificación (del palacio) ahora son completamente ilegales (…) después de emitir ese fallo”, reza la orden.
La mayoría de críticas surgidas a nivel nacional por la inauguración del complejo palacial, que tuvo lugar en octubre de 2014, fecha que coincidió con el inicio del cargo de Erdogan como presidente de este país euroasiático, se centraron en los enormes costes de la construcción, que superaron los 500 millones de euros (600 millones de dólares).
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