Mientras los buques iraníes navegan libremente por esta estratégica vía marítima del Golfo Pérsico, las embarcaciones extranjeras transitan con la coordinación y autorización de las fuerzas iraníes.
En el caso más reciente, al menos tres petroleros y buques que transportaban energía cambiaron de rumbo y regresaron tras recibir una advertencia de la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán.
Mientrastanto, los residentes y la población de esta zona continúan llevando una vida tranquila, como siempre.
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