Al menos 12 menores habrían muerto en un bombardeo del Ejército colombiano realizado el pasado dos de marzo contra un campamento de un grupo armado irregular en el municipio Calamar del departamento de Guaviare.
El ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, consideró el ataque “legítimo”, diciendo que allí no había menores sino “máquinas de guerra”. Esta postura de Molano ha generado indignación en el país latinoamericano.
xsh/mkh
