El Ministerio de Exteriores británico acusó a las autoridades españolas de violar flagrantemente las leyes marítimas. Esto después de que barcos españoles entraron repetidamente en aguas disputadas por los dos países.
Madrid niega cualquier violación porque considera como españolas las aguas de Gibraltar. Un barco y un helicóptero del Servicio de Vigilancia Aduanera de España persiguieron a presuntos contrabandistas de drogas hasta el sitio. El incidente también provocó la ira de Gibraltar que acusó a España de facilitar la huida de los delincuentes.
Aborda este tema el analista internacional, Eduardo Luque desde Barcelona.
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